lunes, 4 de noviembre de 2013

La última palabra en la suerte la tiene Dios


Proverbios 16:33
"... la suerte se echa y... de Jehová es la decisión". 

Ese método de echar suertes es antiguo. Lo que algunos llaman suerte ciega yo la llamo omnisciente providencia. No pienso en juegos de azar, de lotería, bingo, y mucho menos en máquinas tragamonedas; si Jehová interviene en esta clase de suertes, está haciendo muy bien cuando los dueños de los casinos son los que más ganan; porque ese juego de fortuna está inventado más por el diablo que por Dios, que da bendición con salud, sobre el trabajo y los negocios para que el hombre suyo prospere; aquellas formas mundanas y diabólicas de ganar dinero no tienen mucho que ver con la aprobación divina, tal vez con las respuestas de espíritus inmundos a los que le imploran a imágenes.

Es precioso pensar en la omnisciente providencia cuando se trata de eventos que uno no ha podido controlar y son adversidades, o son favorables, milagrosos o tragedias como accidentes y otras pérdidas, peligros en el viento, las aguas, en el fuego; coincidencias y otras formas donde se ve claramente la inteligencia divina. Pero mejor que echar suertes para decidir un asunto como se hizo en la elección del sucesor de Judas aunque hicieron bien, es estudiar el asunto, orar, y consultar la palabra de Dios. Supongo que se echa suerte cuando ambos están calificados no para decidir entre uno más y otro menos sino entre igualmente buenos. Aprende sabiduría de la providencia divina y adora reverente la poderosa mente del Señor. La sabiduría de Dios y no la suerte, en el azar, la casualidad, la fortuna, es quien tiene la última palabra.