domingo, 20 de julio de 2014

Atrévete a vivir tu vida cristiana como un desafío



Jeremías 30: 21, 22
“De ella saldrá su príncipe, y de en medio de ella saldrá su señoreador; y le haré llegar cerca, y él se acercará a mí; porque ¿quién es aquel que se atreve a acercarse a mí? dice Jehová. Y me seréis por pueblo, y yo seré vuestro Dios".   

También dice “¿quién se atreve arriesgar su vida?” “Quién compromete su corazón”. Voy a seguir con la RV. El que se atrevió acercarse al Señor llegó a ser su líder y señor de su pueblo porque él lo hizo así; un tipo de David, o del Hijo de David, el Cristo. Eran tiempos difíciles, de mucho desencanto y falta de fe; y había que atreverse a acercarse al Señor, no se miraba bien que alguien lo hiciera, la religión de Jehová no era apreciada ni bien vista. 

Atrévete a acercarte al Señor, desafíate a ti mismo, empújate a hacerlo, ten fe como un reto a los demás y por tu fe, como Noé, condena al mundo (He. 11:7); desafía a los incrédulos a creer,  a los perversos muéstrale que ser santo es posible, a los violentos que ser pacífico es fortaleza, desafíalos con tu fidelidad matrimonial, enséñales a ser hombres de una sola mujer, desafíalos con tu virginidad hasta el matrimonio, desafíalos a ser amables, a perdonar, a olvidar, oblígalos a reconocer que la marihuana y la cocaína no se hicieron para ti, desafíalos con sobriedad, entereza, con tu vida de oración, con tu gozo y paz en el Espíritu Santo, amando la Biblia, adorando a Dios en los cultos, con tu sostén económico a la obra de Dios. Atrévete a acercarte a Dios cuando te andan gritando que no lo hagas, tapa tus oídos y sigue aunque, como en los días de Juan el Bautista, el Reino de los cielos sea sólo de los valientes y ellos lo arrebaten (Mt.11:12).