martes, 11 de marzo de 2014

Dormimos en esperanza, como si no tuviéramos problemas



Deuteronomio 2:30
“No quiso dejarnos pasar porque Jehová endureció su espíritu e hizo obstinado su corazón a fin de entregarlo en tus manos”. 

Esa es la teología del AT, esa es la revelación del AT; Dios endurece el corazón de faraón para destruirlo y lo mismo a estos de Hesbón. Sin tener que defender a Dios, sin acusarlo, ese pensamiento es un gran refugio y de tranquilidad para el espíritu cuando uno tiene enemigos que se obstinan, no entran en razones, persisten en querernos hacer daño, y no vale que se busque concordia con ellos, no quieren hacer la paz sino hacernos mal; entonces viene la tranquilidad si en vez de lamentarlo y perder el sueño con preocupaciones pensamos que es así porque Dios lo está queriendo y por alguna razón le quiere cobrar sus faltas todas juntas. Y dormimos en esperanza, como si no tuviéramos problemas. Jehová peleará por nosotros y estaremos tranquilos (Ex.14:14).  Si lees el v.31 verás que saldremos ganando y aumentará nuestro territorio.  Y el v.33 es el trago amargo y el susto que hay que pasar al enfrentarlos. En el v.36 dice que “no hubo ciudad inaccesible para nosotros”; sin excepción, todas. Quiere decir que ninguna era demasiado elevada, fuerte o segura. Amén.