viernes, 18 de diciembre de 2015

Navidad y santa cena en Pablo

2Corintios 5:16

“De manera que nosotros de ahora en adelante ya no conocemos a nadie según la carne; aunque hemos conocido a Cristo según la carne, sin embargo, ahora ya no le conocemos así”. 

No son dos cristos, uno judío y otro gentil o griego, uno histórico y otro glorificado, sino que está pensando en su salvación y su mal juicio, el carnal, de Cristo y los cristianos, y como esas cosas cambiaron, pasaron, cuando fue reconciliado con Dios. Pablo en sus cartas cita muy poco la tradición histórica de Jesús, apenas hace referencia a cualquiera de los evangelios; para él Jesús de Nazaret fue el encargado de cumplir la ley; el Cristo que conoció fue el resucitado, el que estaba investido con la gloria de Dios; para este apóstol la historicidad de Jesús es importante, interesante, necesaria, pero el desarrollo de su cristología se centra más en su obra que en la vida humana del Mediador. Pablo no fue del grupo de los doce y no anduvo con Jesús antes de su resurrección; el contacto fue con su secta, con sus discípulos, a los cuales consideraba adversarios ideológicos del judaísmo, blasfemos. Por una parte este orden histórico de su salvación y por la otra su ministerio a los gentiles hicieron, cuando aplicó la obra de Cristo en la cruz a la vida griega y romana, repito, fueron determinantes para completar su cristología y tener una visión clara del panorama divino y de la historia de la redención del hombre. Pablo no se sentía inclinado a mencionar a Jesús según la carne, al hijo de María, a la cual él le llama “mujer” (Ga.4:4,5); ni siquiera menciona el nacimiento virginal; para él, el meollo de la venida del Hijo de Dios al mundo fue reconciliar al hombre con Dios. Eso  no quiere decir que porque no  hizo uso de esos eventos históricos no los conociera o no los creyera, todo lo contrario. 
En realidad aunque la vida de Jesús según la carne es importante porque revela su carácter como hombre, y cuenta cómo se ciñó a la ley para cumplirla, ese conocimiento no es suficiente para la salvación, todos los historiadores la escriben,  a menos que se relacione ese conocimiento con lo sucedido en los últimos días, desde que fue detenido hasta que murió y resucitó. Los hermanos de Jesús, ni María, mencionaron su nacimiento virginal, y Jesús no dijo que celebraran la navidad sino la santa cena. Si ama a Jesús y no discute si es una fiesta pagana, si se goza en familia por estas fechas, le deseo feliz navidad. Y si alguno quiere contender sobre estas nimiedades  yo no tengo tal costumbre ni las iglesias de Dios, como diría el mismo Pablo.