sábado, 30 de agosto de 2014

Regala bendiciones



Josué 19:9
“De la suerte de los hijos de Judá fue sacada la heredad de los hijos de Simeón, por cuanto la parte de los hijos de Judá era excesiva para ellos; así que los hijos de Simeón tuvieron su heredad en medio de la de Judá”. 

“…era excesiva”, “demasiado grande para ellos”. Hay hermanos que por la providencia de Dios han sido bendecidos tanto que, pueden bien desprenderse de un poco de lo recibido que tienen y satisfacer las necesidades de otros, pueden regalar bendiciones, y jamás se arruinarán. Es la avaricia la que hace que un hermano diga que no puede dar de lo que le sobra, casi sin notarlo, (2Co.6:10; 1Jn.3:17,18). Mira esta expresión "para mí y para los que están conmigo" (Hch.20:30-35). No creo que se opusieron, o que se negaran; ¿cómo puedes llamarlo hermano cuando lo que a ti te sobra a él le falta? Andando el tiempo la tribu de Judá necesitó la ayuda de la de Simeón (Jue.1:3). Así lo dispuso el Señor que a quien tú ayudas hoy necesites su ayuda mañana.