miércoles, 16 de mayo de 2018

No mencionaron ningún arrepentimiento


NO HUBO UN SOLO ARREPENTIMIENTO
LUCAS 10:13-16
 (Mt. 11:20-24)
13 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! que si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que sentadas en cilicio y ceniza, se habrían epentio.14 Por tanto, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón, que para vosotras.15 Y tú, Capernaum, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida. 16 El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió”.

Esta porción de la Escritura no dibuja a Jesús con una sonrisa sino triste. Lamentándose sobre estas ciudades, Corazín, Betsaida, ciudad de dos apóstoles, y Capernaum donde ciegos, cojos y leprosos fueron curados. Recibieron bendiciones y no creyeron en él. Jesús hace un recuento sobre su ministerio en estos pueblos y se muestra insatisfecho y entristecido.
Su lamento lo dice, que Dios les da más oportunidad de salvación a algunas personas que otras, y ellas no la aprovechan. Un privilegio celestial al cual llama levantamiento (v. 15). Y si a lo que se refiere es a que pujando alcanzaron la cima del mundo y coronas de gloria, la exaltación les durará poco, porque desde allá arriba, desde la cumbre, las traerá abajo el Señor. Si pecando alcanzan las nubes, sus sienes se quedarán sin laureles porque el juicio divino las marchitará. Vendrán invasiones feroces y serán reducidas a un montón de piedras y tierra. ¡Ay, ay, ya no existen!
Es un gran riesgo posponer el arrepentimiento porque el tiempo para expresarlo tiene un límite, y mientras más tarde llegue más pecados habrá para pedir perdón. Es tan grande el pecado de ingratitud que no podrán demostrar su arrepentimiento sino "en cilicio y ceniza". Dios puede castigar con misericordia o sin ella; y cuando la concede la justicia es templada y los padecimientos son "más tolerables" (v. 14). Cuando los pecados se acumulan las iras divinas también.
Sobre Corazín, que significa bosque y muchos árboles, no se sabe las bondades que con ella tuvo, sino su enorme ingratitud. En sentido general el impacto de su predicación y milagros fue tan poco que no la ampararía de la destrucción. En cuanto a Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro (Jn. 1:44) tampoco alcanzó gloria en ella, y Capernaum que le dio hospedaje la mayor parte del tiempo, también se portó ingrata más que todas las demás, y recibiría una horrible condenación, bajada de su gloria y prosperidad, al fondo del abismo (v. 15).
El v. 16, si este último se situara después del doce cabría perfectamente, y si se dispone después del regreso de los setenta, también estaría en línea con el espíritu del momento. Las treinta y cinco parejas regresaron jubilosas por el poder que demostraron sobre demonios, sin mencionar arrepentimiento, y vieron al que los envió, sentado llorando, que se lamentaba con una sombra en su rostro y un par de pupilas mojadas, "¡ay, ay, no quisieron arrepentirse!".