jueves, 5 de enero de 2017

Podemos ser de bendición a pesar de muchas cosas


Génesis 12:2
 “Te bendeciré y serás bendición”.

Éstas son palabras dichas a Abram. Si Dios bendice una vida, esa persona es edificante.  Abram no sólo está en el cielo con Dios, sino que él mismo representa el cielo y se le llama “el seno de Abram” (Luc.16:22,23). Serás de bendición (1) aun equivocándote en alguna cosa, pero no en tu teología ni en tu fe. Abram nunca se equivocó en su teología. Sin embargo, cometió equivocaciones en otras cosas, por ejemplo, cuando salió de Ur y por afectos familiares permitió que le acompañaran otros que no habían sido llamados por Dios. Sin embargo, a esos mismos, aunque no fueran una bendición para él, él sí fue bendición para ellos. Estoy pensando en su padre Harán y en su sobrino Lot. Con todos esos errores cometidos se cumplió el designio de Dios de ser bendición para otros. A todo se le puede añadir que continuó siendo de bendición a pesar que (2) no tuvo un matrimonio perfecto, por lo menos es lo que me parece: pensemos lo que él hizo con Sara y aquel príncipe pagano llamado Abimelec, y para lo que se prestó en relación con su sierva Agar, de la cual nació Ismael y descienden los árabes. Es decir, a pesar de los contratiempos en que se vio envuelto en relación con su mujer, en otras áreas de su vida también fue de bendición. Dios puede bendecir, y que sean de bendición, hogares que no son perfectos.
También (3) fue de bendición, aunque a veces fue valiente (cuando rescató a Lot) y a veces un cobarde (cuando mintió sobre su matrimonio e hizo que Sara mintiera). Fue de bendición como buen hijo y buen tío, y lo demuestra que estuvo con Taré hasta que murió. Su familia recibió de él muchas bendiciones. Y supongo con razón que sería un buen abuelo y buen vecino. ¿No? Y sobre todo, la más grande bendición que recibió y compartió (4) fue dejar el paganismo, adorar un solo Dios y ser justificado por su fe. Cuando Dios le hizo la promesa, creyó a Dios "y le fue contado por justicia" (5) Y en último lugar fue de bendición para otros de la misma fe, y que tal vez, o es seguro, era más grande que él, como Melquisedec a quien dio los diezmos (14:14-24); y fue como si lo diera a Jesucristo de quien este hombre era un espejo (He.7:1-4). Si somos de bendición en palabras, carácter y hechos seremos de edificación para los demás. A pesar de todo. Y estaremos un día en el cielo recibiendo en el seno de Abram aquellos para los cuales significamos algo.
Un hombre valiente y amaba a su familia: estuvo con Taré hasta que lo enterró. No le gustaba discutir con la familia y dejó que Lot escogiera donde quería ir con su ganado. A Lot lo salvó cuando se lo llevaron de Sodoma. Dios sabe lo que somos y lo que puede hacer con nosotros. Es difícil hacer una biografía de Abram. La mayor parte del tiempo está en silencio. Quizás por eso Isaac fue un hombre de meditación. Sencillo. Lo engañaron. No hay discursos. Se sabe que estuvo dispuesto a dar a Dios lo que pidiera, aunque fuera su hijo.