jueves, 25 de junio de 2015

Escasez de alimentos y largas colas

2 Reyes 6:24-33
“… Rey de Siria movilizó todo su ejército para ir a Samaria y sitiarla. El sitio duró tanto tiempo que provocó un hambre terrible en la ciudad, a tal grado que una cabeza de asno… ¡Sálvenos, su majestad! Si el Señor no te salva, respondió el rey, ¿de dónde voy a sacar yo comida para salvarte? ¿Del granero? ¿Del lugar? ¿Qué te pasa? Esta mujer me propuso que le entregara mi hijo para que nos lo comiera ambos hoy, y que mañana nos, iríamos el de ella. Pues bien, cocinamos a mi hijo y nos lo comimos, pero al día siguiente cuando le pedí que entregara su hijo para que nos lo comieron los, resulta que ya lo había escondido”.


Estos sitios de ciudades reflejan lo que en la actualidad se conoce como embargo económico o bloqueo a un país; y es una forma tapada de declaración de guerra, someter por privaciones a la población de modo tal que incluyan las protestas y el gobierno pierda el control y sea despojado del poder. Una forma moderna de tratar de evitar el derramamiento de sangre e incitar a la población a que cambie la política de las autoridades. No sé si eso es justo, o no es justo, o es abuso de poder por parte de las potencias mayores, pero lo cierto es que en una forma más humana y civilizada de arreglar las cosas cuando dentro de un país la situación no mejora, y el gobierno se porta mal en sus relaciones exteriores de modo tal que es abominable para muchas personas que desean por compasión a la población que haya un cambio interno en tal país. La escena que estaba ocurriendo en Samaria era verdaderamente triste, los precios de los alimentos se habían disparado de modo tal que cualquier cosa para comer costaba mucho dinero, de modo tal que los sentimientos humanos y la conducta civilizada se deterioró, como el caso de estas dos mujeres que comenzaron como resultado del hambre, a practicar la antropofagia y en este caso de canibalismo a sus propios hijos. ¿Qué es peor, que la situación alcance niveles tan bajos de deshumanización o que el gobierno ceda a las demanda de un país mayor y con poderío muy superior que reclama algo del sitiado o bloqueado? Las limitaciones del carácter humano de muchos políticos suele ser grande, y como ellos tienen al alcance medios de subsistencias que no tiene la población común, se dan el lujo por medio de consignas vacías y engañosas, endurecer en contra de la realidad el carácter de la población, para que resistan heroicamente, e innecesariamente, al adversario externo que le tira propagandas y le pide cambios. Es algo que en muchos países modernos se ha vivido, como la escasez económica hace que en las colas por conseguir los pocos alimentos expuestos a la venta, se perciba la decadencia moral de la población, y en altas horas de sacrificio e insomnio haciendo colas se escuchan reyertas y las primeras broncas. El rey del país cuando le muestren las fotografías y lea en los periódicos o le informen sus servicios secretos de lo que está ocurriendo debiera avergonzarse y como este rey de Samaria vestirse de silicio y arrepentirse de su mala cabeza como dirigente y deponer el orgullo y la hambruna de poder en bien de los gobernados, o mejor dicho de los sometidos. ¡Son ciudadanos, señor, no esclavos! ¡No tiene derecho a disponer a su antojo de los destinos de niños, niñas, hombres, adultos y ancianos! ¡Los destinos les pertenecen a ellos no a usted, monarca!