sábado, 25 de marzo de 2017

La voluntad de Dios va al ritmo y cadencia del desarrollo de la predestinación

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SALMO 40:1
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”.

Cuando ve que adquirimos paciencia, retenemos la que nos da, responde. Es muy difícil, pero útil, esperar con paciencia en el cumplimiento o desarrollo de la voluntad de Dios. Ella parece una maquinaria que trabaja lenta. Generalmente los pasos de Dios son cortos. A veces he pensado que, así como Noé y Enoc caminaron con Dios quiere decir que iban a un paso lento. Dios siempre responde nuestro clamor y si no lo vemos es porque su respuesta pudiera ser negativa. La voluntad de Dios va al ritmo y cadencia del desarrollo de la predestinación; y esta es su plan hecho antes de la fundación del mundo. Sonriamos entonces pensando en la bella predestinación, en la áurea elección divina y en la sabiduría y misterio que ellas tienen.

          Cree en una omnisciencia particular
SALMO 40:5
“Han aumentado tus pensamientos para nosotros”.

La palabra hebrea que se traduce pensamientos pudiera traducirse de otras maneras muy sugestivas y ricas: intención, plan, imaginación, inventos, designios y propósitos. Al final de la nota escoge alguna de ellas y aplícalas a tu caso y disfruta en el Espíritu tu meditación. ¿Cómo puedes decir que Dios no piensa en ti? Dios piensa en su pueblo; ¿no eres uno de sus santos? ¿Serías un santo si él no hubiera pensado en ti? ¿No pensó en ti cuando te predestinó y te eligió desde antes de la fundación del mundo? ¿No piensa en ti y sin embargo Cristo murió por ti antes que nacieras? ¿No te sentó en los lugares celestiales con Cristo antes que tuvieras la conversión? ¿No ha dicho: “conozco mis ovejas y ellas me conocen?”. Si él no pensara en ti, tú tampoco pensarías en él como sucede con los impíos, porque ¿qué es el hombre para que tenga de él memoria? ¿No ha entregado a muchos a una mente reprobada para que hagan cosas que no convienen? (Ro.1:28). Tu perseverancia en el estado de gracia, los dones, las respuestas a tus oraciones, ¿no te indican que Dios piensa en ti? No podrías haberle sido fiel si no pensara en ti porque te ha dado su gracia, ¿y el perdón de tus ofensas? Si no pensara en ti, ¿cómo te ha perdonado? Tu misma vida, a diferencia de la de muchos otros, se desarrolla conforme a un “supremo llamamiento en Cristo Jesús”, conforme a un plan espiritualmente concebido, en cambio en los demás no hay sentido espiritual alguno. Cree en una omnisciencia particular, la de Dios contigo, que ve por donde vas porque van juntos.