lunes, 24 de septiembre de 2012

Consejos para un pastor frustrado


Dales aquello que los haga sentir importantes y superiores y te seguirán dondequiera que vayas, niégaselos y se alejarán de ti; tendrás tantos seguidores como provisión tengas para sus egos; evita las palabras que los humillen y si lo haces garantízales que no es ante ti que lo hacen sino ante Dios y que serán lo que paguen para ser exaltados; provócales una visión de ellos mismos arriba, hazles creer que por el camino que llevan van subiendo. Jamás toques su imagen y autoestima para disminuirlas, nunca te lo perdonarán; refiérete a ellos en términos que les hagan pensar que son más de lo que son; ínflalos, adúlalos, que se crean que son gente especial y serán tus amigos y colaboradores en todo lo que hagas, no tendrás un perro que sea mejor amigo: obra completamente en oposición a la gracia de Dios y tendrás la iglesia llena. 

El arrepentimiento sin esas motivaciones, para ellos no tiene sentido, no lo buscan y lo aborrecen; para ser un hombre público a tu gusto, haz como te digo, pon en sus manos la salvación; que hagan de la Santa Trinidad el medio para alcanzarla; sé pragmático para que triunfes y realices tus sueños y no verás ni uno de ellos en el cielo.
Por supuesto que estos no son consejos de Dios, ni de Jesucristo, ni del Espíritu Santo, sino del diablo. Son consejos del espíritu de esta época  para un pastor frustrado cuando ve que su congregación no crece.