domingo, 3 de abril de 2016

Irreprochable quizás pero no cristiano

FILIPENSES 3:6
"...en cuanto a la justicia de la ley, ser hallado irreprensible...". 

O ser hallado irreprochable. Eso es lo que quería ser Pablo antes de ser cristiano, cuando era enemigo de todos ellos. Ese error se repite a través de todas las edades hasta hoy. ¿No sabes que puedes ser tenido como una persona irreprensible y sin tacha y sin embargo no ser cristiano, no tener la salvación, estar destituido de toda esperanza de perdón y aceptación por Dios? Sé precavido con esto ahora que estás del lado acá de la eternidad. Aunque tu vida sea aplaudida por todos no eres salvo si no eres aprobado por Dios en Cristo. Hay veces que no son las cosas malas por las que perdemos la vida eterna sino por las buenas, las que nos hacen sentirnos orgullosos, complacidos, las que nos convierten en buenos padres, buenos hijos, notables ciudadanos, personas de bien, filántropos. Y no sólo las buenas sino por las religiosas, no las paganas, sino las mismas que ha instituido Dios, cuando las contamos como méritos y las usamos para hacernos personas dignas, por las obras, no por el Espíritu y la fe, no por la sangre de Cristo. Yo no quiero exclusivamente ser tenido como una buena persona sino como cristiano. ¿Y las gracias de Dios también no suelen atrasar nuestra salvación? Como he dicho, si el fin de ellas es hacernos virtuosos para nosotros mismos, para crear una imagen religiosa con la cual encandilar los ojos del prójimo. Sobre muy buenas personas  lee esto (Luc.7:5; Hch.10: 2), y no olvides al joven rico que se entrevistó con Jesús, y dio media vuelta y se marchó lamentando no poder ser cristiano como se le pedía (Mr.10:17-23).