Páginas

viernes, 28 de febrero de 2020

Pidiendo un gran favor a Dios


“Si sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos…” (MATEO 7:11). 
Una reflexión con mucho sentido común. Dios no es peor que nuestros progenitores. Él siempre nos da cosas buenas. Y nosotros siendo malos, sintiendo envidia, celos, y cosas semejantes, podemos decir y hacer cosas buenas, sobreponiéndonos por la gracia del Señor, a obrar con amor como él lo desea. 
Tal vez así nuestras buenas palabras y obras no estén totalmente limpias, pero Dios entiende que son un resultado de la conciencia cristiana y de habernos esforzado en la gracia siendo obedientes. Es una gran manera de matar con acciones buenas la subyugada raíz del mal. Y la moraleja o aplicación de todo esto es que Dios es más bondadoso que nosotros y aunque no merezcamos que nos preste ni un minuto de atención, es todo oídos cuando postrados en oración le estamos pidiendo algún gran favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...