lunes, 5 de febrero de 2018

Jesus is the kiss of God to us/Jesús es el beso de Dios a nosotros

SALMO 2: 12                                              
“Honrad al Hijo”; sea muy oriental o no la expresión, en hebreo lo que dice David es “besad al Hijo” (el que fue engendrado hoy). Es exactamente, por ejemplo, la misma palabra que se utiliza en Ge. 27: 27 cuando Jacob besó a su padre. No exactamente cuando el Padre besó a su hijo pródigo (Luc. 15: 20, “katafileo”; pero sí exactamente, cuando David besó a Absalón su hijo traidor (2 Sa. 14: 33). Una enorme familiaridad que podemos tener con nuestro Salvador Jesús (Luc. 7: 38). Es extraordinario como Jesús acortó distancia entre Dios y nosotros y entre nosotros y él. ¿No sabes que los éxitos de Jesús son tus éxitos, y que tus éxitos son los suyos, los de su gracia, que las batallas que ha ganado son tus batallas, que los honores, las medallas y su corona de vida son para ti? (2 Ti. 4: 8). Besa a Jesús. Estas palabras no son una amenaza a los santos sino a los impíos (v. 2; 2 Te. 1: 5-9), a los que hacen “afrenta al Espíritu de gracia” (He. 10: 29). No como Judas que con un beso lo traicionaba ni como Joab que besaba a Amasa y le clavaba el puñal por la quinta costilla (2 Sa. 20: 10). El beso de Jesús es un ósculo santo; y nos besa con nuestra reconciliación; como somos reconciliados con Dios debemos siempre vivir reconciliados con él, atender aquellos sermones que nos llaman a la reconciliación (2 Co.5:20). Es que Jesús mismo es el beso de Dios, su ósculo santo.

Jesus is the kiss of God to us
PSALM 2: 12
"Honor the Son"; be it very oriental or not the expression, in Hebrew what David says is "kiss the Son" (the one that was conceived today). It is exactly, for example, the same word that is used in Ge. 27: 27 when Jacob kissed his father. Not exactly when the Father kissed his prodigal son (Luke 15:20, "katafileo"), but exactly when David kissed Absalom his treacherous son (2 Sa. 14:33). A huge familiarity we can have with our Savior Jesus (Luke 7: 38) It is extraordinary how Jesus shortened the distance between God and us and between us and him. Do not you know that the successes of Jesus are your successes, and that your successes are His, those of his grace, that the battles you have won are His battles, that the honors, the medals and their crown of life are for you? (2 Tim 4: 8) Kisses Jesus. These words are not a threat to the saints but to the ungodly (v. 2; 2 Te. 1: 5-9), to those who make "an affront to the Spirit of grace" (Hebrews 10: 29). Not like Judas who betrayed him with a kiss or as Joab kissed to Amasa and nailed him the dagger for the fifth rib (2 Sa. 20: 10). The kiss of Jesus is a holy kiss, and he kisses us with our reconciliation, as we are reconciled with God. We must always live reconciled with him, attend to those sermons that call us to reconciliation (2 Cor.5: 20). It is that Jesus himself is the kiss of God, his holy kiss.