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martes, 7 de mayo de 2013

Spurgeon y su fe como predicador

“Los evangelistas son hombres llenos de fe. Los evangelistas llenos de fe creen que Dios ha hecho que su palabra fuera escrita, y apareciera en una forma verbal de revelación. Por lo tanto, ellos tienen un mensaje para anunciar que no es de ellos sino de Dios, y de eso están seguros. Sostener dudas en cuanto a si la Escritura es totalmente inspirada por Dios equivale a instantáneamente perder toda la verdadera autoridad que se requiere para ser un predicador evangelista. Ningún hombre puede ser un predicador completo si no sostiene completamente que la Biblia es inspirada por Dios. Ella dice ‘creí por lo tanto hablé’. Un escritor moderno sobre la predicación ha dicho, ‘nuestro gran pecado moderno en relación con la predicación es la carencia de fe’.

Spurgeon dijo:
"¿Cuán a menudo escuchamos esta pregunta, cuál es la razón por la cual tal y tal predicador tiene el poder en la predicación? Puedo decirles con seguridad que tal poder no procede de su dignidad. Tampoco procede de su excelente memoria, ni de su coraje para predicar, ni de la oratoria que usa, el poder le viene de su fe. El cree que Dios está con él, y actúa en relación con eso. Cree que su predicación salvará almas, y la predica e conformidad a esa creencia. Habla con osadía de que Dios lo ha enviado a predicar, sabiendo que lo que dice es cierto y que debiera ser recibido". Esto lo dijo mientras era predicador en la iglesia en New Park Street.

“La relación de la fe a la predicación tiene muchos aspectos. La fe es esencial con respecto al contenido que lleva el mensaje. El predicador que solamente predica de forma intelectual no está siguiendo esta regla escritural ‘creí por lo cual hablé’ (2Co.4:13). O sea que tiene que tener la autoridad de Cristo en cuanto a lo que predica.

“Somos llamados a declarar mucho que está más allá de nuestra comprensión o entendimiento. La Santa Trinidad y la Encarnación del Hijo de Dios envuelven misterios que van más allá de nuestra comprensión. Y lo mismo se aplica a las verdades del corazón que tienen que ver con la forma en que Dios salva al pecador. El problema de los híper calvinistas es que dicen que es irracional decir que todos hombres están muertos en delitos y pecados, sin habilidad para responder, y sin embargo pedirles que crean y vivan. A esta equivocación Spurgeon respondió:

‘Verdaderamente, sería ocioso también repetir que la predicación es un acto de fe, y que por medio del Santo Espíritu, él obra milagros espirituales. Si nosotros todo lo hiciéramos por nosotros mismos y no esperáramos divinas intervenciones, pues entonces para mantenernos dentro de los límites de la razón, les pediríamos a los hombres que hicieran aquello que solamente que tienen poder para hacer. En ese caso le pediríamos a los que están vivos que vivan, a los que ven que miren y a los que ya quieren, que quieran. Pero hermanos, ¿dónde está el poder y la victoria de la fe si nuestro ministerio es eso y nada más?’.

“De la misma manera Spurgeon responde a los arminianos la objeción de ellos de que si Dios es soberano en todas las cosas los hombres no pueden ser responsables por sus pecados. Spurgeon hace la siguiente pregunta:

‘¿Puedes tú entender, porque yo no, como es que un hombre es una criatura libre, un agente responsable, y que de esa manera es responsable de su propio pecado y no puede culpar a Dios de ello, y sin embargo al mismo tiempo los propósitos de Dios se cumplen y además su voluntad es hecha tanto en el pecador como en los mismos demonios? En verdad que no comprendo eso. Sin embargo sin ninguna clase de duda lo creo y me regocijo en eso. Y nunca espero poder comprenderlo. Yo adoro un Dios que no espero comprender completamente... ahora negar esta verdad por el hecho de que no lo entienda, equivaldría a renunciar a una gran cantidad de conocimientos muy importantes’.

“La fe es importante para el evangelista porque le da seguridad de las cosas que no se ven, y hace que el contenido de su mensaje se vuelva real; cuando la destrucción de los pecadores es un hecho que cree firmemente, y lo mismo en la existencia del infierno, eso pone sobre él una gran carga y hace que al predicar se le llenen los ojos de lágrimas y le rompa el corazón. Spurgeon a menudo decía ‘toda mi alma agoniza por la salvación de los hombres, cada nervio de mi cuerpo se encuentra tenso hasta el máximo, podría perder mis ojos con el llanto, incluso daría mi propia vida si con eso fuera capaz de salvar almas’.

“La predicación tiene eternas consecuencias y donde eso se ignora se refleja en el púlpito. Aquello de que antes se veía al predicador con los ojos húmedos, no se podrá ver cuando la fe es débil. Dios le da la primera importancia a la fe porque ella le glorifica. En los últimos párrafos que Spurgeon escribió antes de morir dijo, ‘debemos tener la suficiente fe para cuando pasemos, y cuando la historia de nuestra vida sea escrita, cualquiera que la lea no piense que nos hicimos a nosotros mismos, sino que fuimos una obra de la mano de Dios en quien por su gracia, él  ha sido magnificado. Dios obra más a través de nuestros sentimientos que de nuestras ideas y pensamientos profundos’” (Héroes, Ian Murray, pags, 282-285, 286,287).

viernes, 3 de mayo de 2013

Spurgeon, un libro viejo con forro nuevo


“Veamos, la teología que lo preparó desde su juventud. En esto podemos ver con claridad la divina providencia formando su vida. Creció en un lugar que fue un remanso en Inglaterra. En el condado de Essex en el Este de Anglia, donde nació, fue una de las más influyentes partes de la nación, sin embargo no lo es hoy en día. Spurgeon asistió a una no muy conocida escuela, y nunca fue a la Universidad. Entre sus mejores maestros se encontraba su madre, y la señora María King, una cocinera en Newmarket, que amaba  ‘la buena y fuerte doctrina calvinista’. En una de sus muchas referencias a la señora King dijo ‘aprendí mi teología, la cual nunca me ha apartado, de una anciana cocinera en la casa donde yo me crié. Ella era capaz de hablar de las cosas profundas de Dios. Aprendí más de su instrucción que de cualquiera otra persona que he conocido después’.

“La reciente literatura publicada en Londres no llegaba hasta él. Sin embargo en ese momento, en circunstancias tan restringidas, fue un ávido lector; primero que todo de la Biblia misma, y entonces como él escribe ‘me levantaba junto con el sol para tener tiempo suficiente de leer esos libros llenos de gracia y buscar al Señor’. ¿De qué libros hablaba? La mayoría de ellos tendrían unos 200 años de escritos, y fueron los que su propia madre le recomendaba, y de esa clase de literatura halló muchísima en el hogar de su abuelo". Los libros a los cuales se refería fueron los de autores puritanos, aquellos ministros que una vez trabajaron en esa parte de Inglaterra. Devorando aquellas obras Spurgeon llegó a la seguridad, como él mismo diría, ‘la escuela de los puritanos contiene más de la verdad del evangelio que cualquiera otra desde los tiempos de los apóstoles’.

“La razón por la cual Spurgeon amaba tanto esos libros, fue por su énfasis evangelístico. Los puritanos trabajaban constantemente en la conversión y salvación de los perdidos, y Spurgeon dijo que en ese asunto eran los mejores en la lengua inglesa. Así que tenemos este cuadro, que mientras la mayoría de la gente en esa época leía a los autores que estaban de moda, había un joven en el Este de Anglia que prefería leer a Joseph Aleine, Thomas Brook, William Gurnall, John Bunyan, y muchos otros que pertenecían al siglo XVII. De esas fuentes Spurgeon abasteció su mente, con tales verdades que habría de poner en uso durante todo el tiempo de su ministerio. Un día a alguien que visitaba su oficina, él señalando hacia los libreros llenos de estas obras le dijo ‘los he predicado todos’. En cierta ocasión uno de sus oyentes en Londres refiriéndose a Spurgeon dijo lo siguiente, ‘es un libro viejo con nueva encuadernación’ o ‘ un libro viejo con forro nuevo’" (Héroes Ian Murray, pags.270-272).


Spurgeon: “Salas de Conciertos y Costosos Clubes”

jueves, 2 de mayo de 2013

Evangelización y adoración en la iglesia de Spurgeon


“Lavinia Bartlett, por ejemplo, se le pidió que llenara una posición vacante como maestra de la escuela dominical en 1859. Desde esa fecha hasta su muerte en 1875, se estima que alrededor de 900 a 1000 miembros de su clase fueron unidos a la iglesia. Hay algo que tiene que ser añadido antes que dejemos este punto.

"Hoy el argumento que se escucha es que el sitio de la iglesia es un lugar muy pobre para hacer evangelismo. Se dice que el edificio de la iglesia es el lugar para enseñar a los cristianos, mientras que la evangelización es mejor conducirla fuera del edificio. Spurgeon  hoy no estaría de acuerdo con ese argumento. Es verdad que él estaba listo para aprovechar todas las oportunidades y predicar el evangelio dondequiera, ya fuera al aire libre, como hizo en sus años mozos, en hoteles, en teatros y lugares de este tipo. Ciertamente creyó que cada oportunidad debía ser aprovechada. Pero la razón que él no estaría de acuerdo con ese argumento moderno que usan los cristianos, es que nos reunimos conscientemente en la presencia de Dios, y eso es una forma de demostración y autentificar el poder del evangelio.

"Muchos de los que se encontraban presente en él Tabernáculo Metropolitano no eran simplemente personas que iban para mirar o para escuchar, simples oyentes, sino adoradores, de modo tal que cualquier visitante que llegara a la reunión sería impulsado a postrarse sobre su rostro y "adorar a Dios y dar testimonio de que el evangelio es la verdad" (1Co.14:25). Lo que pasaba en la iglesia del primer siglo en Corinto también ocurría en el siglo XIX en Londres" (Héroes, Ian Murray, pags.267,268).

En otras palabras, en la iglesia de Spurgeon se adoraba a Dios y esa clase de adoración producía impacto espiritual tanto en los que eran cristianos como en los visitantes. No era un lugar de celebración, ni para divertirse, ni para mediante el gozo decir que se adora, era una reunión más solemne, que conducía al arrepentimiento. Los no cristianos se sentían convictos de pecados. No aceptaban a Cristo como Salvador, alegremente. El gozo aparecería en sus rostros después de una honesta confesión de pecados. Sólo en ese sentido la palabra Salvador tendría sentido. No sólo se evangelizaba en las casas y los mercados sino también en el templo, principalmente allí.


El Evangelismo y la expansión de la iglesia
1Co.14:22-25
“22 Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes. 23 Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos? 24 Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; 25 lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros”.

La evangelización de la sociedad no es sólo una labor interna de la iglesia, sino además “en el templo y por las casas”, o sea también externa. El apóstol menciona la presencia de indoctos o incrédulos dentro de ella como una posibilidad no como una costumbre que había de invitar a los tales a las reuniones, “si entran” (v.23); la iglesia estaba también vertida hacia afuera, hacia el mundo, no sólo hacia adentro, hacia ella misma. Los hermanos y hermanas hablaban del evangelio a sus compañeros, sus vecinos, sus familiares, y esto era una labor continua, diariamente. De la palabra “indocto” conocemos la castellana “idiota”, ignorante; y de “incrédulo”, “sin fe”.

Sí entraban almas perdidas a los cultos, pero no era la norma porque se buscasen para predicarles porque podían hallarlos en otros sitios y porque el evangelismo de masa también podían hacerlo en las sinagogas y otros lugares de reunión. La argumentación de Pablo en los vv.24,25 lleva el mismo propósito que ya ha enfatizado, que el mensaje en la iglesia debe ser comprensible y cuando se trata de inconversos más, porque el don de lenguas para ellos tenía ese objetivo, que entendieran el evangelio. El Espíritu no le daba el don de lenguas en el mismo idioma en que ellos hablaban, por lo tanto, cuando todos los presentes hablaban una misma lengua, mejor era el don de profecía que el de lenguas. Como puedes ver, el don de profecía en aquellos tiempos dentro de la iglesia no se usaba como predicción futura sino para leer el pasado; “todo lo que he hecho”, se ve que miraba hacia atrás.


martes, 30 de abril de 2013

Examina tus experiencias del otro mundo


Josué5:13-15
“Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?” 

¿Cómo podemos estar abiertos a cualquier aparición espiritual sin preguntar de dónde viene, si del cielo o del infierno? El diablo puede mentirnos en una visión. Lo que no puede hacernos en mentir en lo que “escrito está”. Además,  ¿no será una experiencia interior, parasicológica, y no exterior y ocular? ¿No pudiera ser una alucinación? Las experiencias con seres de otro mundo pueden ser ciertas pero engañosas o puras mentiras, y no hay mentira que más fácil se acepte que cuando se mezcla con la verdad se y se viste como ángel de luz y ministro de justicia (2Co.11:14). 

Sabemos que existen los prodigios mentirosos (2Te.2:9). Josué quería asegurarse a quien servía aquella criatura espiritual. No asumió enseguida que venía  de parte de Jehová porque pudiera ser que “aun un ángel del cielo” nos anuncie “otro evangelio” y en ese caso hay que maldecirlo. Si no predica el evangelio eterno no es de Dios (Apc.14:6). Los ángeles son de los nuestros porque Dios los ha encomendados que sirvan a los herederos de la salvación (He.1:14) pero por otro lado hay ángeles rebeldes, potestades del aire contra los cuales tenemos lucha. Hay enemigos que son mentirosos, calumniadores, porque el diablo es padre de mentiras, que desarrollan la traición y la apostasía como a Judas.  ¿Con los acusadores de los cristianos? ¿Con quién estás? ¿Con los que están en prisiones de oscuridad?   

Josué sabía de la existencia de enemigos espirituales que estaban en contra de Dios, de su pueblo y de su comisión. Quería estar seguro si aquel varón estaba a su favor o en contra. Esta visión la tuvo para que supiera que en la conquista contaba con la espada de Dios. “…quita el calzado de tus pies…”. ¿A eso sólo vino? ¿No le prometió ayuda? El pasaje parece incompleto. ¿Para que tuviera una experiencia similar de vocación como Moisés la tuvo? (Ex.3:1-3). Si Dios nos muestra su compañía en el aire, si oímos marcha sobre las copas de las balsameras (2Sa.5:24), si ya nos abrió camino, la senda por dura que sea terminará con victoria. Examina tus experiencias espirituales, si son de Dios o del diablo.

lunes, 29 de abril de 2013

Diferencia entre comunismo y cristianismo

Hechos 4:32
"La congregación de los que creyeron era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo lo que poseía, sino que todas las cosas eran de propiedad común". 

¡Qué bonito es esto, Señor, que toda la iglesia tenga un solo corazón y una sola alma! ¡Qué unidad tan preciosa! La madre de todas las iglesias del mundo era un gran ejemplo. Casi no se oía decir: "Esto es mío" sino "esto es tuyo". ¿Es que acaso somos los absolutos poseedores de lo que tenemos, o en nuestros títulos de propiedades están los nombres de nuestros hermanos? Eso ocurrió así porque la iglesia formó otra sociedad, era una comunidad distinta a la que le rodeaba. Ese principio de amar se mantuvo aunque no con tanta cohesión (vv.34,35).

No inventaron ningún orden económico, tendrían que saber que si Cristo se demoraba en venir aquello se acabaría; pero vivían con desprendimiento. Tendrían los apóstoles que darse cuenta que si se consumía y no se producía sería la ruina económica de los hermanos prósperos. Se sumergían voluntariamente en la absoluta pobreza. Años después el apóstol Pablo tuvo que recoger ofrendas para los hermanos de Jerusalén. Tal vez Lucas escribe esto para contrastar con sus tiempos cuando “cada uno busca lo suyo propio y no lo que es de Cristo Jesús” (Flp.2:21). Esto no es un comunismo primitivo sino cristianismo con una colosal diferencia, porque el cristianismo dice “todo lo mío es tuyo” y esa otra engañosa y vetusta quimera, el comunismo, dice “todo lo tuyo es mío”, con la excusa del estado de recogerlo todo y repartirlo, y se hace dueño y señor de cada cosa incluyendo las personas y sus destinos. Reparte primero y después recoge lo repartido, o lo deja como vendido a cambio de libertades y alma.

Un cordón rojo


Josué 2:18,21
“Ata este cordón de grana (escarlata) a la ventana”. 

Si quieres salvar a tu familia invítala a protegerse con tu protección; la sangre de Cristo es "una señal segura" (vv.12,13). ¿No recuerdas la sangre del cordero pascual sobre los dinteles de las casas judías, como el ángel de la muerte la miraba y pasaba sin tocar a sus habitantes? (Ex.12:7,12,13).

Este cordón rojo es un emblema de la sangre de Cristo, por el cual el ojo divino identifica a los que tienen fe; es otra versión de las manchas de sangre en los postes de las casas israelitas en Egipto. Es una señal segura (v.13). ¿Conoces otra cosa que mire Dios para que no mueras? Si mirare a los pecados nadie estaría en pie (Sal.130:3). Si mirare nuestras obras de justicia no escaparíamos porque por ellas ningún ser humano será justificado (Ro.4:5-9). Si mira nuestra religión, tampoco seremos justificados porque la circuncisión nada vale sino una nueva creación (Ga.6:15); y ¿las ceremonias? (Col.2:15-23). Tampoco valen.

El dinero de la iglesia católica y su papa


Hechos 3:6
"Pero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, mas lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda!". 

No parece avergonzarse por no tener dinero, ¿con qué mantenía su familia? ¿Tan pobre que no tenía una pequeña moneda para darle al pobre inválido? Y ¿por qué no estaba buscando trabajo, no era mejor ir a una oficina de empleo que al templo? Porque era un ministro vocacional, consagrado a la predicación del evangelio.

Ya la iglesia católica, que ha puesto a Pedro como su primer papa, no puede decir lo mismo, “no tengo oro ni plata”, sino lo opuesto, “tengo mucho oro y mucha plata”. Y tanto poder ha desarrollado con sus negocios que cuando elige a su supremo pontífice, piensan menos en escoger un líder espiritual que un político sagaz. Es más bien un jefe de estado lo que eligen sus cardenales, para su poderoso Vaticano que cuenta con embajadas en todo el mundo. Si no tuviera tanto dinero no tendría tampoco tanto poder político. La piedad papal es la necesaria forma eclesiástica que dispensa, el ingrediente de cohesión espiritual de la iglesia. La iglesia romana no tiene que decir como Pedro “no tengo oro ni plata”, pero tampoco puede decir, “en el nombre de Jesucristo levántate y anda” porque su poder lo recibe del dinero y no del cielo.

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...