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martes, 15 de septiembre de 2015

Sí conviene casarse

Mateo 19.10-12
Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado. Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba”.


Ni pienses quedarte soltero si no tienes ese don. No se debe uno casar diciéndose para sí: “Si esto no funciona me divorcio”. El matrimonio hay que hacerlo funcionar. Es como cuando uno compra una casa, si algo se rompe hay que arreglarlo, y lo mismo que si se compra un auto, si algo se descompone se arregla, pero nunca quemar la casa o su auto cuando si se arregla sigue en pie. Es bueno ir al matrimonio pensando en criar hijos, abrazar nietos y envejecer juntos, pase lo que pase, con un corazón cristiano. En cuanto al voto de soltería perpetua, es un don de Dios no una imposición eclesiástica a hombres y mujeres que no son capaces de dominar su cuerpo y ponerlo por servidumbre. Sí conviene casarse, tiene mucha ventaja, con todo y todo.

Cuando Satanás no movería ni un dedo

Mateo 5:21-26
"Oísteis que fue dicho los antiguos: no matarás; pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio". 

Estas palabras están fuertemente dirigidas a un contexto determinado (por su lenguaje) pero demuestran que el evangelio es superior a la Ley de Moisés y la excede (v.20); que Cristo es superior a Moisés. Moisés prohibió el homicidio pero Cristo instaba para crear una fraternidad universal, no sólo para evitar los asesinatos sino para reconciliar a los hombres entre sí. Dio por sentado que todos somos hermanos y que no se debe practicar la religión a menos que nos tratemos como hermanos sin ofendernos. Su visión no era crear una nueva religión sino una nueva humanidad. Oh Dios que mis prácticas religiosas no excusen mi falta de amor por el prójimo; que yo no sea más religioso que humano. Amén. 
Los judíos tenían tres penas capitales: decapitaban, el Sanedrín podía condenarlos a morir a pedradas o en casos extraordinarios echados en el Valle de los hijos de Hinnóm, o gehenna (Mathew Henry); que simboliza el infierno y no debiera traducirse tal en este contexto, ni en vv.29,30 sino “gehenna” un lugar que; es posiblemente la única vez que debiera traducirse literalmente sin la explicación rabínica de morada de los muertos o de vida de ultratumba, o “… es muy probable que nuestro Señor no quiera decir sino esto: si un hombre acusa a otro de apostasía de la religión judía, o de rebelión contra Dios, y no puede probarlo, entonces será acusado y condenado a la pena capital de ser quemado vivo en lugar de su acusado. Se presentan tres clases de ofensas y cada una excede en grado de culpabilidad y castigo a la otra” (Clarke).


Otro asunto: Debieras bendecir a Dios porque active tu memoria cuando te hallas próximo a pecar y especialmente cuando vayas a adorarle con hipocresías. Debemos bendecir al Espíritu si dirige nuestra adoración para que con ella no ofendamos al Señor ofreciéndole abominación. En el tiempo de la reconciliación, cualquier pecado que nos recuerde la conciencia, debemos interrumpir la adoración para hacer las paces con Dios o con el prójimo. Satanás no es el que interrumpe la adoración de ese modo, sino la conciencia cristiana, porque él no movería ni un dedo para que nos arreglásemos con nuestro hermano ofendido.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Conversando después de la predicación

Malaquías 3: 16

"Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero y Jehová escuchó y oyó y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre". 

          CONVERSANDO 
Sí, la palabra del profeta no volvió vacía y algunos se quedaron hablando con sus compañeros y comentando entre ellos sobre lo que habían oído y sintieron deseos de animar a otros a obedecer la Palabra de Dios, especialmente a esos a los cuales el profeta se dirigió. Es importante que los piadosos conversen sobre la corrupción del clero y cómo remediarla, sobre el creciente índice de divorcios y adulterios entre ellos y otras carnalidades que han hecho sucumbir sus ministerios, sobre la apatía de la iglesia al palpar de primera mano la infidelidad de sus líderes, los cultos cansones, la situación económica de la iglesia, cuál su causa y sus posibles remedios, la vida cristiana de los malos patronos y la situación legal, económica y espiritual de los indocumentados y cómo extenderles una mano llena de amor para socorrerlos. Todos esos fueron los temas de conversación que Dios oyó después de los sermones de Malaquías y le agradaron esas pláticas entre hermanos que se distinguían de los otros que se marchaban protestando o hablando sobre cosas insulsas, películas, contándose chismes, o criticando lo que vieron alrededor o escucharon desde el púlpito. Dios toma nota de todo lo que hablamos (Mt. 12: 36), y en especial después de los cultos. Señor que tu palabra nunca vuelva vacía y después de las predicaciones y los servicios de oración cada uno se quede hablando de lo que escuchó. 

Los que cruzan la frontera sin permiso

Malaquías 3:5

CRUCE FRONTERIZO
"Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran mentira, y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos".


ADUANA
Castigará duramente aquellos patronos que hurtan parte o todo el salario de sus empleados especialmente los extranjeros, que hoy se les llama “indocumentados” o “ilegales” y por miedo a la agencia de inmigración no pueden hacer ningún reclamo legal. Dios sabe eso, conoce que han evadido las leyes cruzando las fronteras y ahora tienen que buscarse el sustento sin amparo de ley alguna porque son ciudadanos de segunda categoría o de ninguna. Pero son seres humanos y como tales, más que como ciudadanos, se les debe tratar porque los derechos civiles sobre los humanos se asientan y no pueden separarse. El enfermo tiene que ser curado, sea de aquí a de allá, sea indio, negro o blanco, de cualquier pueblo, tribulación. El que hizo el trabajo aunque no tenga sus papeles en regla debe pagársele lo justo porque hizo el trabajo y lo contrario es abuso e inhumanidad. Dios juzgará con cólera a los malos patronos que esclavizan a esa raza que se ha escabullido por las fronteras y ha venido aquí no a consumir drogas, beber alcohol y asesinarse recíprocamente o violar mujeres, sino a conseguir sustento para sus bocas y las otras lejanas a las que prometieron llenar. Jehová juzgará con cólera a los nacionales que no quieren compartir su tierra con los vecinos más pobres y aunque tengan el derecho de producir leyes que ordenen la emigración y controlen el caos fronterizo, deben siempre regir con decretos benévolos y amplios que permitan tener habitantes con otros cabellos y colores, que los miran a ellos con la esperanza que no los devuelvan a sus injustas miserias. 

miércoles, 9 de septiembre de 2015

No habrá que cargarlos a la iglesia

Zacarías 8: 20-23

Zacarías 8: 20-23
"Vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades y vendrán de una ciudad a otra y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré". 

El número diez significa muchos. Los judíos convertidos convertirán a muchos gentiles. Es un cuadro bello para la iglesia judeo-gentil. Tiempos muy hermosos estaban predichos y las gentes sabrían que las bendiciones vendrían de Dios y vendrían buscándolas. No habrá que invitarles que vengan porque oyendo de vuestras bendiciones y mirándolas también las querrán. Oh Señor ¿cuándo llegarán esos tiempos para la iglesia? Yo veo eso en Jesús, la gente lo buscaba más a él que él a ellos. Era muy atractivo. Y en realidad él los atraía. Cada uno dirá al oírlo "yo también iré"; y el mismo profeta si estuviera en lugar de ellos diría yo también iré. Cuando el Espíritu se derrame sobre la iglesia y la iglesia clame por sí misma, por sus pecados, cada uno por sí; cuando el Señor nos envíe Espíritu de oración y de gracia, sucederán que estos sueños se realizarán. Este es el verdadero método de evangelismo, el método del Espíritu; donde no hay que arrastrar la iglesia para que haga la gran comisión, para que cada uno ore y se preocupe por la salvación de su vecino, porque cada uno estará preocupado por su propia salvación; entonces los hijos que se preocupan por su propia salvación se preocuparán también por la de los padres, y viceversa. 

El punto de partida de un gran avivamiento somos nosotros mismos, cuando la renovada porción del Espíritu se derrame sobre nosotros, y recibamos una unción fresca; con corazones ardientes, llenos de gracia, cumpliremos todas aquellas cosas que están escritas en la ley y en los profetas, y todos los mandamientos del Señor. Es así como germina un avivamiento, por cual estamos ansiosos, el cual realizará nuestros sueños, y sacará la iglesia del espasmo en que se halla estancada. Todos dirán, "yo también iré", y asirán de la camisa un cristiano para que no vaya sólo a la iglesia, porque ellos también quieren, y les suplican, que los lleve. Oh Señor derrama tu Espíritu de gracia y de oración sobre nosotros. Amén y amén.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Si somos muy queridos en nuestra pequeña iglesia ¡qué más nos da!

Sofonías 3: 4
Sus profetas son livianos, hombres prevaricadores; sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley”. 
O como dice literalmente en vez de livianos, “globos”, están llenos de aire y nada más, o sea carecen de peso o es mínimo. Sus profetas son “livianos”, y entiéndase como vacíos o vacuos; la idea es que son como una pompa de jabón o que no son importantes; lo que hace importante a un ministro es la palabra de Dios, su santidad, es decir Dios. Si el evangelio es relevante los ministros también son relevantes. La irrelevancia de muchos ministros hoy es porque sus predicaciones son irrelevantes, y son irrelevantes porque son intrascendentes, porque no son profundamente bíblicas y porque tratan de sanar la llaga de la sociedad con liviandad (Jer. 6:14; 8:11); se limitan a entretenerlos y hacerlos reír, para que pasen un buen rato los oyentes  o para que los feliciten con palmaditas y le digan que predicó un buen sermón. Los grandes temas acerca de la gracia, la redención, el pecado, la expiación, justificación, infierno, fe y arrepentimiento no los tratan; por lo tanto no son ministros importantes en la sociedad, son quizás populares, pero livianos. La palabra falsearon en hebreo quiere decir que hicieron violencia a la ley de Dios, obligándola a decir lo que no decía. Torturan los textos de la Escritura, si es que los tocan alguna vez, y les obligan a decir lo que ellos no quieren decir.  Y a ese mal en aquel tiempo habría que añadir la falta de santidad de los sacerdotes. Si además de toda esas desgracias anteriores se le añade que el púlpito está manchado moralmente ¿qué más queda?

Un buen ministro de Dios no es importante sólo el domingo sino todo el tiempo, los otros seis días de la semana y los otros del año. Sirve a su pueblo y al mundo con sus oraciones, con su estilo de vida, con el éxito en la familia y con su carácter; y por dondequiera que pase va distribuyendo bendición. Mantiene encendidas las lámparas del santuario, los panes de la preposición listos, y esparcido el humo del incienso de sus incesantes intercesiones. Y con todo, si los ateos y burlones secularistas no lo consideran importante, el Creador del mundo lo tiene a él en mayor estima que a todos ellos. Si somos muy queridos en nuestra pequeña iglesia ¡qué más nos da!

Tienen dos religiones incompatibles

Sofonías 1: 5
Y a los que sobre los terrados se postran al ejército del cielo, y a los que se postran jurando por Jehová y jurando por Milcom”. 

En el AT el Señor nos enseñó a Jurar sólo por él (Deu. 6: 13); el juramento formaba parte de la lealtad y devoción a su Nombre. Pero mi nota no va por ese camino sino para señalar el hecho de que el pueblo, posiblemente en tiempos de las reformas de Josías se postraba ante todos los planetas y veneraban los signos de zodíaco (2 Re. 23: 5). Parece que hubo mucho pueblo que no renunció completamente a la adoración del Dios único, Jehová, sino que la combinó con la religión de los amonitas y adoraban tanto al Señor como a Milcom; se postraban ante el Dios invisible y ante un ídolo en forma humana.
Tenían dos religiones o mejor dicho, una, supuestamente mejor que en esencia es ninguna, una producción particular para  cada uno, “a su manera”, algo hecho para los tiempos y la conveniencia, adaptada a las circunstancias, y así quedaban bien con Dios y con el diablo, con Cristo y con Belial, enyugándolos a ambos, con la luz y con las tinieblas, y servían a dos señores (Luc.16:13), sin aborrecer a ninguno ni amarlo tampoco. A esos ha de destruir el Señor.

Y en otro sentido son semejantes a los que tienen una lengua para Dios y otra para los demonios, profesan ser cristianos y viven como demonios, los que oran a Dios e invocan imágenes hechas a mano, aceptan el cristianismo y también las religiones africanas, o de sus ancestros, leen la Biblia y consultan el horóscopo y no les importa mezclar el cristianismo con filosofías orientales o  griegas. Están hechos como la estatua del rey Nabucodonosor, de  barro (sus creencias paganas) y de oro (creencias en Jehová), y ambas cosas no se deben mezclar. ¿Qué es eso que dicen “yo creo en Dios y en todos los santos”? Ellos sobran porque Dios es suficiente, y nuestra fe es tan poca que no alcanza para tantos. Es una blasfemia. Y ¿qué eso otro que dicen: “Creo en Jesús y en su Madre María?”. ¿De dónde has sacado ese invento? Ella misma dijo “haced todo lo que él os dijere”; y él dijo “mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la guardan”. Y esto otro, “fe con obras”; esa aleación no pega, no vale, la salvación es sólo por la fe y no por ambas. Y aquello de “la Biblia y la tradición”; tampoco eso vale, por la tradición, dijo Jesús, se invalidan los mandamientos de Dios (Mr.7:9).  O Dios o Milcom. La verdad o la mentira, la mezcla es hipocresía. 

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...