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martes, 12 de noviembre de 2013

Grandes Iglesias Ateas


 Los Angeles-Los Angeles (AP).

“La Asamblea Dominical fue inaugurada en Los Ángeles y atrajo a más de 400 presentes, todos los reunidos afirmaban ser no creyentes. Una reunión similar ocurrió en San Diego, en Nashville, New York y otras partes en Estados Unidos que ha atraído a cientos de ateos buscando camaradería en una congregación sin el ritual de la religión. El culto dominical parecía un culto cualquiera en una de las grandes iglesias. Cientos se habían reunido por más de una hora para cantar, el sermón fue muy inspirador, y la lectura verdaderamente reflexiva. La única cosa que allí faltaba era Dios. Los fundadores han sido dos, un británico llamado Sanderson Jones y Pippa Evans. Su fin es levantar cientos de congregaciones ateas alrededor del mundo.
“Ellos no critican a los creyentes pero quieren encontrar una forma de reunirse similar, comprometida en la comunidad y hacer presente y más visible su presencia dentro de una sociedad dominada por la fe. A Jones se le ocurrió por primera vez la idea cuando salía de una iglesia después de haber escuchado un coro de Navidad.

“Había mucho en todo ello que me gustaba, pero sin embargo en el fondo del asunto yo no creía en lo que escuchaba”, afirmó Jones. “Si usted piensa sobre una iglesia, hay muy pocas cosas que sean malas en ella. Sus cantos son magníficos, lo que se habla es interesante, piense por ejemplo en el esfuerzo que hacen para que usted mejore su vida y esté capacitado para ayudar a otras personas, y sobre todo haciendo eso le ayuda a tener una maravillosa relación con los demás. ¿Qué parte de eso no es buena?”.

“El movimiento revela que nuevos estudios dentro la sociedad americana muestran que muchos se están desconectando de cualquier afiliación religiosa. La agencia de encuestas Pew Forum  ha dicho en un estudio del año pasado y ha encontrado que el 20% de los norteamericanos no tienen ninguna afiliación religiosa, y eso significa un aumento desde el 15% hace cinco años. La encuesta afirma que esas cifras comprenden a personas que creyeron en Dios pero no tuvieron ninguna conexión con la religión organizada y también a personas que se consideran a sí mismas como “espirituales” pero no religiosas.

"En Estados Unidos existe la creencia que si usted no es religioso tampoco es patriótico. “Somos buenos padres, también somos buenos ciudadanos como ustedes (los religiosos) y vamos a empezar una iglesia atea para probarlo”.

“Cientos de ateos y curiosos se amontonaron en un auditorio en Hollywood para un ruidoso servicio debido a la música, momento de reflexión y de “mensajes espirituales”. Durante el servicio todo el público se puso de pie y palmeaba canciones como “Apóyate en Mi” “Ahora Sale el Sol” y otras que sustituían a los coros e himnos evangélicos. La gente reía, se saludaban unos a otros, le daban las manos a los que tenían cerca y aplaudían cuando se anunciaban los planes de la comunidad y servicio proyectado próximamente para la ciudad de Los Ángeles. Cuando se terminó la reunión voluntarios con cajas de cartón en la mano recogían ofrendas mientras tanto se servía café y pasteles y los niños jugaban en el piso”.

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¿Qué le parece eso? Ateos formando iglesias. Y estos señores tuvieron la idea precisamente ¡saliendo de una iglesia después de un servicio navideño! El proyecto no parece un ataque directo a la religión, sino que ella con todas las cosas buenas que tiene, no son suficientes para crearles la fe en Dios. Arribaron a la conclusión que las mismas cosas buenas que se hacen en la iglesia podrían ellos hacerlas en iglesias donde todo eso se incluyera excepto Dios. Y así lo han hecho.

Pero ¿por qué pasa eso? ¿Cómo es que va aumentando el número de personas que insatisfechas en el fondo con la religión deciden extraer de ella lo humano y social que contiene pero abandonarla? Por supuesto que enseñar desde el púlpito continuamente a hacer el bien, a convertir a las personas en mejores ciudadanos, en mejores padres, y más serviciales vecinos, en ser más humanos, haciendo buenas obras, no sólo no es suficiente el asunto como para ocupar la prioridad en los púlpitos y en las clases de la iglesia, sino que eso es secundario, y en última instancia el producto de cosas mejores que tienen que ver con las doctrinas de la fe.

Esta gente atea prefiere llamarse espiritual pero en otro sentido, no en un sentido evangélico que tenga que ver algo con Jesucristo. Eso pasa por la desconexión que hay entre el púlpito y la Biblia. Sí, es cierto que ella se cita, se usan pasajes muy alentadores para ayudar a las personas a que salgan del culto inspirados, pero sin el meollo mismo del mensaje del Señor, sin doctrinas, si exposición bíblica, sin un estudio profundo de las palabras del Señor. La Biblia dice “dijo el necio en su corazón no hay Dios”. Para ser ateo hay que estar ciego, y ciego son los que en la creación misma no ven a Dios, y sordos son los que escuchando la exposición reflexiva, práctica y espiritual de la palabra de Dios, no la oyen y no la creen.

Un ateo podrá entrar a una iglesia donde se explique la palabra del Señor con el poder del Espíritu Santo, pero seguramente saldrá de allí quizás enojado, discutiendo, protestando, pero no se dormirá ni saldrá jamás igual que como entró. Si las iglesias y sus ministros en lo que siguen pensando es nada más es en hacer grandes iglesias y para ello abandonan la exposición bíblica y las doctrinas de la salvación, la obra de la creación, el significado de la muerte de Jesucristo, la vida de nuestro Señor, y con ese sagrado libro en la mano no resuelven las dudas e incertidumbres que existen en la sociedad, por supuesto que tendrán por ahora grandes iglesias pero en el futuro, nada. No dejarán al pasar, ningún rastro histórico beneficioso sino decepción.  Lo principal de una congregación no es hacer a la gente buena, que mejore sus obras, sino que crean en Dios, que amen a Dios, que comprendan a Dios, que entiendan al Señor Jesús, que piensen en sus pecados, en la justicia y en la misericordia de Dios, en el juicio final.

La escatología de esa manera, no solamente bonita, sino estremecedora, debe formar parte de los mensajes del púlpito y de las enseñanzas a los niños y a los jóvenes. No basta con conciliar los matrimonios entre ellos mismos si no en salvarlos. Que sean buenos cristianos y así las dificultades entre ellos se resuelven. A los jóvenes no solamente proveerles entretenimiento, películas, salidas al campo, comidas, recreaciones, sino también instruirles en la pureza y en la santidad. Que manejen doctrinalmente la Biblia. que conozcan los principales puntos de la teología. No son viajes lo único que ellos necesitan o fraternidad sino un acercamiento al Dios vivo.

¿Qué le faltaba a que el culto, o celebración navideña donde asistieron estas personas? La presencia de Dios. Tal vez se mencionó a Dios. El templo estaba repleto y los directores del programa salieron felicísimos por la multitud que acudió a presenciar el espectáculo, que espiritualmente, quiero decir en el sentido de la salvación reportó poco o nada, sino felicidad y un buen tiempo. Los pecadores, iguales, el ateo cuya necesidad es quizas más de reflexión que de emoción, tal vez igual, sin creer en Dios, o por lo menos dudando si hay o no hay Dios. Y si es nada más que música, el diablo se muere de risa y se va satisfecho por el truco.


lunes, 11 de noviembre de 2013

Isaías y Calvino aconsejan a los desanimados

Isaías 49: 1-4
"Jehová me llamó desde el vientre de mi madre, puso en mi boca espada aguda, me dijo mi siervo eres, pero yo dije por demás he trabajado". 

En este capítulo aparecen los dos desalentados: el profeta (v. 4) e Israel (v. 14). Él se siente frustrado porque en vano ha trabajado, de balde ha consumido sus días predicándoles. Pero no duda de su vocación (v. 1). Reconoce que sus predicaciones han sido fuertes (v. 2) y que la mano del Señor ha estado sobre él en cada palabra que ha dicho. El Señor le dijo, "ese es mi pueblo, háblale aunque tengas un ministerio sin fruto". Oh Señor nos hemos sentido así, como si hubiéramos vivido por gusto. El Señor le dice, “yérguete sobre tu desaliento”; y podría decir,  “mi ministerio se halla delante de Jehová y mi recompensa en su mano”. “Mi “justicia”, o sea, “mi conducta, fidelidad, ministerio”. Dios conocía lo que había hecho y su recompensa se hallaba en el cielo. Meditar en 2 Co. 12: 15, “y yo muy gustosamente gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré por vuestras almas. Si os amo más, ¿seré amado menos?”.

Calvino comenta:
“Aunque no veamos el fruto de nuestros trabajos, podemos estar contentos por esta razón, el testimonio de nuestra conciencia que estamos sirviendo a Dios para quien nuestra obediencia es aceptable. Cristo anima a los piadosos maestros a luchar ardientemente hasta que obtengan la victoria sobre la tentación y que poniendo a un lado la malicia del mundo continúen contentos en el desempeño de su deber y no permitirle al corazón desalentarse. Si al Señor le complace probar nuestra fe y paciencia hasta el punto que no obtengamos ningún provecho de nuestra labor, debemos reposar sobre nuestra conciencia. Si no somos capaces de ser consolados con ese testimonio es que nuestra motivación de servicio a Dios no es pura sino que somos movidos por el mundo y nuestras ambiciones.

“Sin embargo aquí Cristo y la iglesia acusan al mundo de ingratitud porque ella se queja de tal manera que acusa al mundo por no dar fruto ante el evangelio que en sí mismo es eficaz y poderoso. Toda la culpa la cargan los hombres que con obstinación rechazan la gracia de Dios que una y otra vez se les ofrecen, cavando su propia destrucción… son los hombres y no el evangelio los que tienen que ser acusados de improductivo. Los ministros santos que con amargura se quejan que los hombres perecen por sus propios pecados y se sienten mal consigo mismos por no poder evitar tan grande perversidad, deben consolarse y animarse y nunca abandonar la espada y el escudo y no piensen que mejor se ocuparían en otra cosa que predicando el evangelio”.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Dios cansado y molesto


Isaías 7:9-13
“¿Os parece poco cansar a los hombres, que también cansaréis a mi Dios?”.

No molestes a Dios, o cansar a Dios cualquiera de las dos palabras pudieran traducirse. Si se te ofrece una oportunidad tan excepcional para creer no la deseches como hizo Acaz; la incredulidad molesta, cansa a Dios y a sus profetas. Muy rara vez el Señor ofrece hacer alguna señal para confirmar su palabra en el corazón de un incrédulo para originarle fe. Generalmente los portentos están subordinados a la predicación. El caso de este rey es típico, rechaza la oferta porque no quiere creer; y no quiere creer para no estar obligado a obedecer. Prefiere que no haya señal, ni nada, quedarse sin algún testimonio de salvación. El Señor le prometió la señal y seguro que le hubiera dado gracia para creerla, porque sin ella de nada vale. La incredulidad molesta a Dios y la de los hipócritas más. ¿No recuerdas como a Jesús enojaba  y entristecía la incredulidad? (Mr.3:5).

Roguemos al Señor para que nuestra fe no necesite nada más que el claro entendimiento de su palabra y la suministración del Espíritu de Cristo. ¿No te parece extraño que el Señor mismo le diga que le pida una señal? Lo hace porque es incrédulo, los que tienen fe no necesitan señales, tienen discernimiento espiritual para sacar conclusiones de la Palabra. La fe se origina por ese discernimiento espiritual (que es un don de Dios, 1 Co. 2:14), y por ese entendimiento, puede prescindir de cualquier ayuda externa, se vigoriza en la comprensión de Dios. La generación mala y adúltera es la que demanda señal (Mt. 12:39), los santos del altísimo piden confirmación interna porque para ellos el testimonio más importante que les da Dios es en sí mismos (1 Jn. 5:10) (dentro de sí mismos y en sus propias personas; dentro de la fe en la Palabra de Dios). Cree con una fe pura que no necesite ver para creer; que le diga a Dios “auméntame la fe creyendo, no viendo” (Luc.17:5).

Los serafines no esperaban que un millón de ángeles los aplaudieran


Isaías 6:2
“Había Serafines y cada uno tenía seis alas. Con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban”. 

Esto es una visión, esas criaturas no necesariamente tienen que existir en esa forma. Indican que aún ellas, gloriosas, son indignas ante Dios. Son vistas así para transmitir un mensaje en símbolo. Cubren sus rostros porque aunque estando tan cerca no pueden o no se atreven a mirar al que es gloria por todos lados, ni siquiera quieren ser vistos como son porque son conscientes que hay en ellos “imperfección”; y del mismo modo cubren con dos alas sus pies porque no quieren que el Señor mire el trabajo de la providencia que han hecho por él, por su mandato, pero en todo ello también encuentran que no lo han realizado como debieron, tal vez no volaron tan prestos como se debía no entendiendo completamente la urgencia de su comisión, o debieron ayudar más a los herederos de la salvación a combatir a los principados y potestades de Satanás.

O no cantaron “Santo Santo” como debían haberlo cantado. La música pudo no haber sido tan buena como Dios se merecía. Y después de haber cantado se sienten avergonzados y se cubren la cara. No se sonríen ni esperan un aplauso de los otros millones de ángeles que los están oyendo. Y no se inclinan ante ellos y les dicen “gracias, gracias” porque si estaban adorando a Dios ¿qué lugar tiene el aplauso allí? Nota que el templo está lleno de la gloria de Dios y sin embargo ellos se hallan dentro de esa gloria y muy cerca de Dios y dan evidencia de esa cercanía mostrando vergüenza, respeto a Dios y reverencia cuando se cubren el rostro. Adán se cubrió su sexo cuando pecó. Estos no lo hacen porque no tienen sexo. Se cubren la cara.

Adán debió cubrirse el rostro y no el sexo. Le dijo a Dios “tuve miedo porque estaba desnudo”  (Ge. 3:10); debió decir “tuve vergüenza y me escondí”; así estaría mejor. Tenía más miedo al castigo que vergüenza moral. Es una vergüenza teológica porque tiene que ver con Dios, no con los ángeles y menos con Isaías que es un hombre. De todos modos, yo no sé dónde se halla la imperfección de los caminos de los ángeles, soy pecador, pero por la humildad de ellos me doy cuenta que cuando comparan el trabajo que ellos hacen con lo que Dios se merece, encuentran que nada de lo que perfectamente hayan hecho es tan perfecto como la gloria de Dios se merece. Somos nosotros los mortales, los hechos de barro, los pecadores, los caídos de la gracia, los que unas veces servimos a la carne y al diablo, los que imaginamos que lo que hacemos está a la altura de nuestro deber y que nuestro trabajo es perfecto (Mt. 25:30).

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¡Cómo pudieron vivir sin el internet ni Facebook!


Eclesiastés 3:1-8

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado, tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz”.


En ninguno de esos tiempos dice: tiempo para orar y tiempo para adorar a Dios, tampoco dice tiempo para meditar en Su ley, ni tiempo para el espíritu. Aquéllos son los tiempos que se suceden en la vida cotidiana de una persona; algunas ocupaciones intrascendentes ocupan tiempo: tiempo de comer, romper, conocer, herir y sanar; algunos tienen relativa importancia, endechar, plantar, etc. Y otros parecen tiempos casi perdidos, esparcir y recoger piedras, para la construcción de una casa, una cerca, un pozo, etc. Tampoco menciona el tiempo para el estudio o la preparación mental. Este hombre sabio parece desencantado de sus investigaciones, y de andar dentro de exitosos descubrimientos a los cuales se les esfuman pronto la alegría. 

¿Cómo ocupas tu  tiempo? ¿En cosas importantes o intrascendentes, en fruslerías, o matando el tiempo, suicidándote a plazos? Trabaja, construye una familia y cultiva tu fe. La vida en aquellos tiempos del Eclesiastés tenia veinticuatro horas diarias como la nuestra, y doce meses igual, y puede que con menos entretenimientos, quiero decir sin cines ni televisor, ni radio ni ordenadores o computadoras, y  ¡cómo les fue posible vivir sin la internet,  ni Facebook, ni correo electrónico, ni teléfono móvil! La vida hace milenios era menos complicada,  más sencilla que la de ahora, a nadie se le veía sobre su asno enviando un texto sin atender el tráfico,  pero fue para muchos igualmente sin sentido como hoy; que huyen del aburrimiento por dentro de las “redes sociales”, si es que otrora por las muchas cosas en aquel entonces, en ella no cupo Dios ni hubo tiempo para “escoger la buena parte”, sentarse sin distracción a oír a Jesús (Luc. 10:42).

lunes, 4 de noviembre de 2013

La última palabra en la suerte la tiene Dios


Proverbios 16:33
"... la suerte se echa y... de Jehová es la decisión". 

Ese método de echar suertes es antiguo. Lo que algunos llaman suerte ciega yo la llamo omnisciente providencia. No pienso en juegos de azar, de lotería, bingo, y mucho menos en máquinas tragamonedas; si Jehová interviene en esta clase de suertes, está haciendo muy bien cuando los dueños de los casinos son los que más ganan; porque ese juego de fortuna está inventado más por el diablo que por Dios, que da bendición con salud, sobre el trabajo y los negocios para que el hombre suyo prospere; aquellas formas mundanas y diabólicas de ganar dinero no tienen mucho que ver con la aprobación divina, tal vez con las respuestas de espíritus inmundos a los que le imploran a imágenes.

Es precioso pensar en la omnisciente providencia cuando se trata de eventos que uno no ha podido controlar y son adversidades, o son favorables, milagrosos o tragedias como accidentes y otras pérdidas, peligros en el viento, las aguas, en el fuego; coincidencias y otras formas donde se ve claramente la inteligencia divina. Pero mejor que echar suertes para decidir un asunto como se hizo en la elección del sucesor de Judas aunque hicieron bien, es estudiar el asunto, orar, y consultar la palabra de Dios. Supongo que se echa suerte cuando ambos están calificados no para decidir entre uno más y otro menos sino entre igualmente buenos. Aprende sabiduría de la providencia divina y adora reverente la poderosa mente del Señor. La sabiduría de Dios y no la suerte, en el azar, la casualidad, la fortuna, es quien tiene la última palabra.

Échale la culpa a otro, no a Dios


Proverbios 19:3
"... la insensatez del hombre pervierte su camino y luego se irrita contra Jehová" (Eze. 18:25). 

No culpes a Dios por las consecuencias de errores que tú cometiste, no le eches la culpa a la providencia de Dios; hubieras pensado mejor las cosas, hubieras asegurado más, hubieras tenido más paciencia y esperado, pero te precipitaste y tomaste una decisión rápida sin tener la seguridad que la mano de Dios te guiaba, porque no la buscaste, te creías sabio en tu propia opinión, y ahora que cosechas el fruto de tu equivocación, pues piensas y dices que Dios no te ha ayudado y que él a fin de cuentas es el culpable.

El culpable eres tú, no él; deja de molestarte contra Dios y atribúyete a ti mismo tus errores y no busques un inocente en la tierra o en el cielo para echarles las culpas que son sólo tuyas; si caes en tentación es por tu voluntad que pecaste y no porque Dios te tentó (11:3; Sgo. 1:12-15). Déjate de estar diciendo que Dios lo permitió y que fue la Serpiente, tu mujer y no tú. Dale la cara al asunto y pídele perdón a Dios y a quien molestaste.

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...