Páginas

martes, 22 de septiembre de 2015

Ella desarregló los planes de Jesús

Mateo 15:26, 27
"Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Oh mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y su hija quedó sana desde aquel momento". 
LOS PLANES NECESITAN ESFUERZO
Se establece el siguiente diálogo: El: "Por el momento las bendiciones no son para ti". Ella: "Pues cambia el momento". Él: "Ven luego por lo que pides". Ella: "No, dámelo ahora". Él: "Primero tienen que comer los judíos y luego tú". Ella: "Tú tienes suficiente para ellos y para mí, quizás alguno de ellos no quiera lo que pido". Como quien dice, ella desarregló los planes del Señor; empujó su ministerio. Hizo que se le diera en el presente lo que en el futuro sólo era una posibilidad, por supuesto que prometida.
¡Con qué desventaja oraba! Tenía la desventaja de su raza y su religión en contra, de los millones de promesas y ninguna para ella, con toda la ley en contra, con los discípulos en contra; y en cuanto al tiempo, no atrasada pero sí adelantada; tenía que esperar unos años a que los que entraran a Antioquía le hablaran a los griegos y Pablo abriera el ministerio a los gentiles. Jesús no parecía animado a bendecirla; se hallaba en la etapa del cumplimiento de la Ley, para los judíos; aquella mujer lo sorprendió y por su fe en él obtuvo lo que quería y él la bendijo.

Las bendiciones divinas siempre se consiguen pero hay que luchar por ellas; y Cristo es tan condescendiente que lo que su predestinación ya ha situado en el futuro, como es soberano en sus decisiones y tiene muchas misericordias, acorta los días y trae lo que estaba por venir. Y rómpanse la cabeza con esa afirmación los teólogos y filósofos, que yo digo “lo que han visto mis ojos, contemplado, y palpado mis manos” en mi trabajo pastoral. Nunca imaginemos el futuro sin la bendición de Dios. Amén.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Arrastrados a la iglesia

Mateo 13:47,48

"El reino de los cielos es semejante una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces". 
Aquí el reino de los cielos se refiere al fin del siglo y además a la predicación del evangelio y a la iglesia. La predicación del evangelio es como una red de pensamientos y palabras que el predicador arroja sobre un grupo de personas con el propósito de “dragarlas” (eso significa la palabra) hacia Cristo; son ideas hiladas y tejidas de modo que pueda atrapar peces y ser arrastrada hacia la iglesia donde se quedarán los que son del Señor. Ese es el medio que agradó a Dios utilizar para salvar a los pecadores (1Co.1:18, 21). Estos son los que el Señor llama por su gracia y lo entienden y ya no pueden jamás desentenderse del mismo. Se sienten atrapados, si quisieran salirse los hilos de la red, tejida con hilos de verdades indisputables, no se los permiten. Dios toma muy en serio el asunto de la perseverancia de los santos. No les quita los ojos de encima. Sin embargo, no todos los que el evangelio arrastra hacia la iglesia son utilizables como lo enseñan los pescadores, algunos no lo son, y usando franqueza pastoral, mientras más pronto regresen a su ambiente marino, mejor para los que seguimos en la canoa. Yo procuraré no llorar por ellos cuando se salgan de la cesta y dejen la embarcación. Dios sabe cómo y cuándo tirarlos. Y volveré a tirar la red e iré mirando con emoción las bendiciones de los nuevos, brillantes y alegres pececillos que me preguntan en el idioma de Jerusalén la de arriba, “¿qué debo hacer para ser salvo?”. “¿Qué impide que yo sea bautizado?”. Y todos los peces levantan las manos, o sea las aletas, aprobando que lo sumerjan en las aguas de Jesús, por donde pasan los que son arrastrados por la gracia.

domingo, 20 de septiembre de 2015

No debieran publicarse Biblias con las palabras de Jesús en rojo

Mateo 11:25-30
Estas palabras: "nadie conoce al Hijo sino el Padre ni al Padre conoce alguno sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiere revelar" suenan como un comentario de la iglesia o de Mateo. Si así fuera, ¿hay daño porque escriba que el Señor las dijo? Esas son palabras del Señor, las hubiera dicho literalmente o no, son una contundente verdad comunicada por el Espíritu Santo. No se debe olvidar que los evangelistas hicieron teología y que los evangelios no contienen sólo las palabras de Jesús sino la cristología de ellos. Un ejemplo de eso es el evangelio escrito por Juan. Y es lo mismo lo que salió de la boca de Jesús y lo que inspiró el Espíritu Santo. No hay distinción y no debiera haber Biblias con letras rojas para exaltar lo que Jesús dijo y en el común color negro las que escribieron los evangelistas como si fueran menos importantes o de segunda inspiración. Lo mismo pasa con otras Biblias que ha usado los varios colores del prisma para resaltar las profecías, lo que habla de Dios, o las promesas, etc. No niego que pueden ser útiles sobre todo para neófitos, haraganes o muy pobres que no tienen dinero para comprar comentarios. No me niegue que su buena intención tiene demasiado de comercial, y que sus publicadores pensaban que sería una joya para pocos ilustrados pero con recursos financieros. Y si esa fue la motivación, merecen que les vuelquen las mesas de los negocios y los echen. Tiene demasiado entusiasmo comercial, un proyecto empresarial.
Tenemos que confiar que las palabras de los evangelistas son sanas y consecuentes con las palabras que Jesús dijo. El Espíritu Santo quiso que tuviéramos los evangelios así conformados, no sólo con las palabras de nuestro Señor sino también con su aplicación, como la usaron nuestros hermanos, que es lo que llamamos teología. Los apóstoles y profetas no pudieron haberse equivocado porque el fundamento de sus escritos, tiene como piedra del ángulo a Jesucristo mismo. Sobre el Nuevo Testamento entero se edifica la iglesia. Y sobre el asunto del texto, esas palabras: "a quien el Hijo lo quiera revelar" son, posiblemente más auténticas, dentro del ministerio del Espíritu Santo que en el ministerio terrenal del Señor. Y hacen emerger la soberanía divina en la salvación, y son ¡qué bueno!,  teología apostólica. Una verdad indisputable, nadie conoce completamente al Padre sino el Hijo ni nadie conoce completamente al Hijo sino el Padre. El Hijo, Jesucristo, es la única puerta a Dios. 

Todas estas palabras tratan del conocimiento de Dios y de Jesús. Nota en el v. 25 que dice que fueron escritas mucho tiempo después, "en aquel tiempo...". Y concuerdan perfectamente con lo que bajo el ministerio del Espíritu la iglesia está experimentando: Dios se ha revelado a los niños, ha guardado sus secretos de los más cultos e inteligentes, la gente sencilla y lo común del pueblo está aceptando a Jesús y los intelectuales en su mayoría no. No hay muchos sabios y entendidos entre ellos. En fin el título de este artículo obedece al hecho de que no se debe resaltar diferencias entre lo que Jesús dijo y lo que dijo el Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Lecciones sobre los sitios sagrados


            MATEO 17:5-8  
“Mientras estaba aún hablando, he aquí, una nube luminosa los cubrió; y una voz salió de la nube, diciendo: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido; a El oíd. [6] Cuando los discípulos oyeron esto, cayeron sobre sus rostros y tuvieron gran temor. [7] Entonces se les acercó Jesús, y tocándolos, dijo: Levantaos y no temáis. [8] Y cuando alzaron sus ojos no vieron a nadie, sino a Jesús solo”.
Aquí hay lecciones sobre los sitios sagrados. Después que los apóstoles proponen al Señor hacer las tres tiendas, alguien pensaría que tendrían una respuesta. No la hubo. No hace falta. Los dos visitantes habían regresado a la eternidad. Es asombroso que se les ocurriera aquella quimera. ¿Qué harían los tres encerrados en aquel monte? ¿Comprarían el terreno? ¿Organizarían peregrinaciones hasta allí? ¿Reducirían un reino con destino mundial a unos metros de tierra? ¿Cautivarían al Señor?
¿No son más o menos lo mismo las ideas locas de construir ermitas, santuarios, mezquitas sagradas en los mismos lugares donde nacieron o murieron, o estuvieron los profetas y Jesús? Estas cosas posteriores son más descabelladas que las que soñó Pedro; para él los tabernáculos erigidos se hallarían habitados mientras que esos llamados lugares sagrados, visitados por millones de creyentes, están siempre vacíos. Moisés y Elías no retornaron más y nuestro Señor se fue viniendo luego pero en su Espíritu, no a una cabaña, sino a cualquier  parte donde se le invoque. Lo principal de ese movimiento espiritual que empieza no es construir edificios para enseñar las doctrinas, sino predicar las doctrinas primero, salvar, llenar el mundo de conocimiento. Dime, desconocido amigo, ¿hay algún punto de contacto entre el deseo de los apóstoles por construir primero que predicar y los que se esmeran más en construir casas de oración que agrupar gente dentro para hacerlo? ¿Qué hubiera sido de la gran comisión si ellos empiezan por estos bellos sueños arquitectónicos, gastando dinero y energías en ello? ¿Cómo costearían el alcance mundial del reino fabricando catedrales?


jueves, 17 de septiembre de 2015

Nunca interrumpimos a Jesús

Mateo 9:18-26

…y levantándose Jesús lo siguió…y una mujer vino por atrás y se decía que si tocaba el borde de su manto sería sana”. 
JESÚS TIENE TIEMPO PARA TODOS
El texto en conjunto enseña dos cosas bonitas, que nunca interrumpimos a Jesús, la fe no lo interrumpe. Mientras él caminaba para casa del oficial de la sinagoga esta mujer lo detuvo, pero esa detención no perjudicó para nada el bien que se proponía hacer a otra persona. Se podía haber demorado unos días como con Lázaro, que al fin la resucitaría. No debemos pensar que Dios está ocupado con otras personas, que hay mucha necesidad en sus iglesias, que otros son más nobles e importantes que nosotros, que existe mucho lío en este mundo y él tiene que atenderlo, millones de voces que se alzan a él y todas con una necesidad distinta en un lugar diferente; es decir, que pensamos que Dios no tiene un sábado para sí mismo, que no tiene una hora libre para reposar y por lo tanto tiene que dejar de lado lo menos importante o tal vez prolongar su tratamiento. No importa que Dios nos dé la espalda, de espalda sabe quién se acerca y lo que necesita tomar, ni tampoco importa que esté contestando la oración de otra persona para ocuparse de un centenar de otras. Por otra parte aunque pudo sanar a la niña sin ir a su casa, fue porque quería enseñarnos a explicar nuestra muerte de un modo que no nos produzca miedo, es decir, como un sueño. Y como nadie tiene miedo dormirse  porque sabe que se ha de despertar, nadie que crea que él es “la resurrección y la vida” debe temerle a la muerte porque él por medio de la muerte sacó para nosotros la “inmortalidad” por el evangelio que conocemos (Jn.11:25; 2Ti.1:10). Si el sueño es profundo pasarán rápido ocho horas, ocho siglos u ocho mil años, hasta que salga el Sol de Justicia y los granos de nuestro cuerpo oigan su voz y se reúnan  para darnos un cuerpo “semejante al de la gloria suya” (Flp.3:21). Jesús nunca nos ignoraría, ahora, luego o después. Tiene un pedacito de tiempo para todos.

Engañarse bien no es tener fe

Mateo 9:21

"Y la mujer fue salva desde aquella hora".
O sana, como una mejor traducción. Es muy raro que el Señor halle fe en alguna parte y no la honre, aunque no sea pura. La fe de esta mujer es genuina, como se lee, pero con impurezas; ¿qué es eso de prescribir el modo de sanarse?; porque ella había dicho que si tocaba su manto se sanaría. Su fe es genuina porque la puso en Jesús, pero estaba un poco distante de su centro. No hubiera hecho falta que tocase algo de su persona para ser sanada; como el centurión y otros, con su Palabra bastaba. Fue un toque supersticioso con un pensamiento psicológico positivo, “si lo toco me sano, si lo toco me sano”.  Fue una invención suya y no alguna sugerencia del Espíritu porque ella era la que a sí misma se decía que si tocaba el manto se sanaría. ¿No había muchos que le oprimían echándose sobre él? El Espíritu no impulsa a nadie a depender de algo más que de la fe misma.

El proceso de creer es interno y no precisa de semejante apoyo como poniéndole un punto límite, una barrera a la obtención de su deseo. Cuando dentro del corazón se usan esos apoyos externos, disminuyen la fe desde un discernimiento espiritual de Cristo hasta un capricho hecho firme por un procedimiento repetitivo o psicológico. Engañarse bien no es tener fe y pudiera culminar con un fiasco. Hubiera hecho mejor que repetirse continuamente que si tocaba su ropa se sanaba, dar la vuelta y frente a sus ojos caer de rodillas y plantearle su necesidad; por cualquier razón queremos quitarle algo a Cristo sin tener que comprometernos con El, entrar en su discipulado por la espalda y quedarnos escondidos y no darle ni servicio ni honra (Luc.8:47).

martes, 15 de septiembre de 2015

Un buen uso con las tijeras


Mateo 5:21-26

“Habéis oído que se dijo a los antepasados: "no matarás" y: "cualquiera que cometa homicidio será culpable ante la corte". 

La versión más popular dice que si estamos informados de lo que se le dijo a los antiguos o, en este caso a los abuelos, bisabuelos y por supuesto antepasados, en relación con la declaración de la ley de Moisés. El punto es este, que si uno observa la intención del Señor se da cuenta que el trato que se le da a un hermano, ya sea en la fe o a un conciudadano tiene que ver con el destino eterno de la persona. Jesús habló algunas veces acerca del infierno y generalmente en relación con el maltrato a los demás. No mencionó la negación de Dios en relación con la filosofía, ni dijo que el infierno estaba guardado para lo que no creyeran en Dios; es cierto que la hipocresía tuvo un rol importante en la condenación eterna de una persona y su exclusión de la vida eterna. Si uno le llama a una persona idiota, comete un pecado gravísimo, y la enseñanza de nuestro Maestro es que se pida perdón rápidamente, y si se entera que otra persona tiene justas razones para reprocharnos algo que hemos dicho o hecho, debemos apresurarnos antes de entrar a un servicio religioso de adoración, ir donde ella y pedirle de cualquier forma las disculpas, el perdón y las paces. El credo en este pasaje no es la regla para medir la fe y la vida espiritual de una persona, sino su comportamiento en relación con el prójimo, estrictamente con el uso de la lengua. No la larga sino la recortada con las tijeras del amor al prójimo. En una ocasión Spurgeon llevaba una larga corbata y a una hermana de la iglesia le pareció excesiva. . Después de la predicación,  ella se le acercó para cortarle un pedazo. Le dijo, hermano pastor, “traje unas tijeras pues deseo acortarle esa corbata que es demasiado  larga”. “Corte lo que usted quiera, hermana”,  le dijo, “pero antes déjeme usar sus tijeras para cortar algo que usted tiene, una cosa muy larga y que daña  su testimonio cristiano. . . ¡Saque la lengua, hermana!” (Biografía Spurgeon).

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...