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martes, 2 de septiembre de 2014

Sacando ventajas a la sabiduría y misericordia de Dios



Marcos 13.13,19,20
"Porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá. Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo".

Jesús siempre mostró preocupación porque muchos de sus discípulos no concluyeran su testimonio (Luc.18:1 "no desmayar"). Reduce el tiempo de la tentación (v.20). Le permite a sus hermanos elegir la situación difícil que pasarían (porque es necesario que la atraviesen (vv.18,19), y por la oración mueve la fecha de los acontecimientos (quizás unos meses, tal vez un poco más (Sal.41:3).  ¿Podemos derivar alguna doctrina?

Parece que tenemos un margen bastante amplio de participación en el futuro de nuestras vidas; aquellas cosas que tenemos que vivir, hay que vivirlas, porque son las importantes en el plan de Dios para nuestra salvación y la de otros, (hay "copas" que no es posible que pasen y hay que beberlas y tenemos que decir "no sea hecha mi voluntad sino la tuya"). Son situaciones ineludibles (como una "gran tribulación"). Pero puede ser suavizado su rigor y vivirse con gracia en el corazón, en el Espíritu Santo y no deprimidos, sino con fe. Podemos acumular los buenos frutos de una gran cosecha sin vivir la misma intensidad que otros, con menos dolor, con menos desgracia porque somos acompañados por la misericordia de Dios. Y además esa experiencia puede ser movida de mes, año. 

No en invierno sino en primavera o verano. Inclusive, menos tiempo (v.20 "acortar los días"), quiere decir que si estaba ordenado por Dios que durara toda la vida puede durar la décima parte de ella.
Tengo un ejemplo más. David, él escogió su castigo (2 Sa. 24:13-15). Se le puede pedir al Señor que si tiene que castigarnos por nuestras faltas que el castigo sea breve, que no lo destruya todo, que toque lo que tenemos pero no nuestras vidas o familia, el dinero, la popularidad, el trabajo pero no la salud. Así es nuestro misericordioso Dios, que en su providencia llena de amor y consuelo nos permite que hagamos ajustes dentro de su voluntad, para que tomemos de buena gana lo que venga, y que por nuestra parte tenga la aprobación de lo que nos pasa, “lo que merecen nuestros hechos” (Luc.23:41), quizás, y el consentimiento, porque quiere que sin resentimientos y amarguras lleguemos hasta el fin. En una palabra, es como si negociáramos con Dios el futuro, o tomemos ventaja de sus flexibles sabiduría y misericordia.

sábado, 30 de agosto de 2014

Bástale a cada día sus propios problemas

Mateo 6:34
"Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán; basta a cada día su propio mal".

Otra traducción en vez de afán dice ansioso y que el día de mañana o sea el futuro, tendrá sus propias ansiedades. Miramos al futuro y le tenemos miedo.

No somos  como la mujer virtuosa de los proverbios de Salomón, que se reía de lo por venir (Pro.31:25), ni acabamos de estar seguros que todo es nuestro, sea la vida, sea la muerte, sea el presente y lo por venir (1Co:3:22). Satanás es el gran contradictor de las promesas de Dios, su íntimo afán es que no las usemos; y si no puede evitar que las leamos al menos que no nos apropiemos de ellas, para que no recibamos el beneficio del sosiego y la paz que ellas comunican, porque con tal objetivo fueron enviadas por Dios. Las rodillas nuestras son la única solución, implorar al Señor que ni un solo día después de nuestro presente emita preocupación. Señor danos para hoy, ayúdame a vivir hoy, a reposar en ti hoy, que mi única preocupación sea el reino tuyo, y ni tampoco servirte en él con “ansiosa inquietud” “mente dudosa” “ansiosa perplejidad” “ansioso suspenso” (v.27; Luc.12:29). Bástale a cada día "sus propios problemas".

Regala bendiciones



Josué 19:9
“De la suerte de los hijos de Judá fue sacada la heredad de los hijos de Simeón, por cuanto la parte de los hijos de Judá era excesiva para ellos; así que los hijos de Simeón tuvieron su heredad en medio de la de Judá”. 

“…era excesiva”, “demasiado grande para ellos”. Hay hermanos que por la providencia de Dios han sido bendecidos tanto que, pueden bien desprenderse de un poco de lo recibido que tienen y satisfacer las necesidades de otros, pueden regalar bendiciones, y jamás se arruinarán. Es la avaricia la que hace que un hermano diga que no puede dar de lo que le sobra, casi sin notarlo, (2Co.6:10; 1Jn.3:17,18). Mira esta expresión "para mí y para los que están conmigo" (Hch.20:30-35). No creo que se opusieron, o que se negaran; ¿cómo puedes llamarlo hermano cuando lo que a ti te sobra a él le falta? Andando el tiempo la tribu de Judá necesitó la ayuda de la de Simeón (Jue.1:3). Así lo dispuso el Señor que a quien tú ayudas hoy necesites su ayuda mañana.

martes, 26 de agosto de 2014

Si es para el Señor que sea lo mejor


Levítico 27:9-13
“Y si es un animal de los que se pueden presentar como ofrenda a Jehová, cualquiera de los tales que uno dé al Señor, será sagrado. No lo reemplazará ni lo cambiará, el bueno por el malo, o el malo por el bueno; pero si cambia un animal por otro animal, entonces ambos, el animal y su sustituto serán sagrados”. 

Podrían arrepentirse, podrían cambiar también de parecer y ser tentados a dar una ofrenda inferior, o quizás mejor. Posiblemente con ese pretexto podían ofrecer algo de menos valor. Todo lo que prometes cúmplelo, lo mejor que tú prometiste. ¿Se te pasó la gratitud, el entusiasmo, la urgencia, la fe? (Apc.2:5,19). ¿No han escuchado, por ejemplo a cantantes en la iglesia, que excusan no haber ensayado suficiente, o sus malas voces, diciendo "esto es para el Señor"? Más o menos están queriendo decir no importa que salga mal, no se rían de mis desentonos, y permítanme seguir utilizando mi inadecuada voz en estos servicios. O un maestro o predicador que no se prepara adecuadamente y anuncia que no ha tenido tiempo y solicita que lo juzguen con condescendencia. Entonces debiera la clase o la congregación ponerse de pie y marcharse, y dejarlo “clamando en el desierto”. Lo que se ofrece a Dios tiene que ser varias veces mejor que lo que se da para el deleite y complacencia de los hermanos (Leer Mal. 1:1-12-14).

Providencia acumulada

Levítico 26:10
“Y comeréis las provisiones viejas y sacaréis lo añejo para guardar lo nuevo”. 

¡Qué seguridad, Dios mío! Con tanta abundancia que no se gasta lo que uno tiene y Dios le dio. Aunque le demos las gracias por “el pan nuestro de cada día”, es pan de providencia acumulada. De eso son testigos nuestros ahorros. No estés intranquilo cuando te estés comiendo lo añejo, Dios te ha dado para que te alcance y estés tranquilo. No hagas demasiados cálculos en cuanto al futuro sostenimiento, deja algunos cabos sueltos a la sabiduría y providencia de Dios, que él es sabio, está atento y nunca falla. Palabras muy apropiadas para mantener responsable esperanza en el corazón de los que han envejecido, los retirados. Los jubilados. 

Y si se diera el caso de que no hubiera suficiente providencia acumulada en esta tierra, hay un tesoro celestial en la bondad de Dios que jamás se agota y descenderá oportunamente por el canal de la fe. Le la experiencia con la providencia. No tiene sentido que te preocupes porque se acabe lo añejo. Reposa tranquilo, santo envejeciendo.  Eso sería una intolerable carencia de fe. En sentido espiritual come lo añejo, las viejas verdades del evangelio, la eternidad de Dios, su omnipotencia, la salvación por gracia, alimenta tu alma con los añejos atributos divinos.

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...