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domingo, 13 de enero de 2019

COMPETENCIA ENTRE DOS IGLESIAS, UNA ALEGORIA


GENESIS 30:1-43 (todo el capítulo)
“Y ella dijo: Aquí está mi sierva Bilha; llégate a ella para que dé a luz sobre mis rodillas, para que por medio de ella yo también tenga hijos”.

Voy hacer una alegoría con estas dos mujeres. Pablo hizo una alegoría de Sara y Agar, yo la haré con Raquel y Lea, Pablo dijo que eran dos pactos, la ley y la gracia, yo encuentro que son dos iglesias que compiten por crecer en número, lo cual es desafortunado porque son hermanas y como hermanas debían amarse y no competir sino amarse recíprocamente y darle gracias a Dios por la prosperidad de la otra.
Sin embargo, desafortunadamente no sucedió así, la iglesia con prosperidad hizo saltar de envidia a la estéril que no soportaba que aquella tuviera hijos y ella no, y que se hubiera sentido mejor si no los tuviera o si se morían, o les sucedía alguna desgracia. Cada parto de ella la hacía sufrir porque la hacía sentir inferior, quiero decir que cada nuevo miembro que bautizaba, cada número que añadía le producía dolor.
La hermana estéril debía esperar en Dios, pero no lo hizo, recurrió a una solución social dándole a su sierva al marido para que engendrara hijos que legalmente serían propiedad de ella, pero como producto de una fornicación, haciéndolo infiel a él, hijos que fueron naciendo con nombres muy bonitos que reflejaban su situación emocional perturbada, pero por los cuales no había “sufrido dolores de parto” porque no habían sido formados dentro de ella. 
Debió esperar el día que Dios se acordara de ella y le diera a José, y con José debió conformarse, pero esa palabra ella la desconocía, y quiso otro más, y lo tuvo, Benjamín, y éste le provocó la muerte, una grieta enorme que la llevó a desaparecer, un símbolo de lo que es una división en una iglesia, que le produce una herida mortal.
Y la iglesia próspera, sin tener necesidad de caer en lo mismo que la estéril que llegó al punto de tampoco conformarse con un límite en su membrecía y se desvió hacia la superstición y usó las mandrágoras para tener otro hijo; un nuevo método de evangelización que realmente no servía para nada pero ella lo tuvo como si fuera efectivo; supongo que eso es sombra de los pañuelos ungidos, aceites, últimos cursos de cómo tener éxito, y otras cosas a las cuales se les da un poder milagroso de engendrar hijos cuando es mentira. 
Y Jacob ¿es un tipo de Cristo el esposo de la iglesia? No. Es un tipo del pastor de la iglesia, una clase de pastor muy trabajador, que ama la iglesia, pero socialmente adaptado que engendra hijos con sus esposas y con sus siervas, de su matrimonio y de fornicación, y ¡hasta se alquila!, no le importa que lo usen, ese no es su problema sino el de ellas. Se adapta a sus iglesias y hace lo que ellas quieran con tal que el número aumente y ser él el autor de tan tremendo crecimiento, disputado por una congregación y por otra porque es capaz de hacerlas crecer y darles nombre a ellas y orgullo, y un nombre famoso. Disgusting.

viernes, 11 de enero de 2019

Necesitamos un Poder Extraterrestre


 MARCOS 10:29-31
“Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros”.

Nos hace falta que nos llegue un poder extraterrestre, “del siglo venidero” (He.6:5); el evangelio es “poder de Dios para salvación” (Ro.1:16; 1Pe.1:5) y sin ese poder no hay salvación ni triunfo. No hay arrepentimiento, fe, justificación, redención y glorificación. Los que dan testimonio de Cristo siempre van perdiendo y ganado, teniendo más y teniendo menos, sumando y restando, sembrando y arrancando, sonriendo y llorando, dudando y creyendo, teniendo esperanza y perdiéndola, ilusionados y desilusionados. Y “para estas cosas, ¿quién es suficiente?” (2 Co.2:16). En todo eso consiste la vida de un predicador, en todo eso se consume, en quitarle los muertos al diablo, y él no quiere que se los lleven.
Nota que Cristo y el evangelio son una misma cosa. En aquel tiempo de persecuciones era una montaña de cosas las que tenían que perder. Y “recibir cien veces más”, pero añade “con persecuciones”. Predicar el evangelio en todo lugar es difícil, las bendiciones siempre llegan, pero las acompañan la oposición carnal y satánica. Si el mundo te sonríe cuando predicas el evangelio, mírale la cara a Dios que debe estar serio. No podemos ni siquiera hacernos la idea que enseñar el evangelio y obtener frutos es cosa fácil. Se trata de resucitar muertos y el diablo se opone a que se lleven sus muertos. Para evitar eso necesitamos un poder extraterrestre, del siglo venidero.

Cómo estar de buen ánimo

GENESIS 27: 37
"He aquí, yo lo he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos tus parientes; y con grano y mosto lo he sustentado". 

Esas cosas acaban de comenzar a existir sólo en promesas, digamos que son virtuales; desde ese momento hasta la obtención de todas esas bendiciones habrían de pasar años, siglos, pero ya se dan como ciertísimas (Luc.1:1), y se enuncian en pasado, aunque todavía no se hayan acercado, porque aquello que se encuentra como en cápsula dentro de una promesa divina ya existe potencialmente para los cuales están destinadas. Vamos, estemos de buen ánimo que 2019 acaba de empezar y nuestro muy eficiente Espíritu Santo nos ayudará con sus promesas cumpliéndose día por día.
 Si con fe suficiente pudiéramos creer de antemano las promesas que leemos en este Libro Santo trabajaríamos con más esperanza, con más paciencia, esperando que se haga realidad lo que se ha pronunciado a nuestro favor. Creer y esperar son las dos virtudes o dones de la gracia que hay que poseer y ejercitar para estar de buen ánimo y tranquilos mientras se aguarda lo prometido, y creyéndolo hasta ese entonces sin incertidumbres ni vacilaciones.

Esas cosas acaban de comenzar a existir sólo en promesas, digamos que son virtuales; desde ese momento hasta la obtención de todas esas bendiciones habrían de pasar años, siglos, pero ya se dan como ciertísimas (Luc.1:1), y se enuncian en pasado, aunque todavía no se hayan acercado, porque aquello que se encuentra como en cápsula dentro de una promesa divina ya existe potencialmente para los cuales están destinadas. Vamos, estemos de buen ánimo que 2019 acaba de empezar y nuestro muy eficiente Espíritu Santo nos ayudará con sus promesas cumpliéndose día por día.

  1 Juan Mayormente el contenido de esta carta, si es que a pesar de la repetición de asuntos, se puede considerar de esa manera y no como...